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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ecos del Oeste

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4.300 millones de dólares y once reactores: el negocio nuclear que Google tejió para sostener a su inteligencia artificial

Alphabet firmó con Constellation Energy un contrato a veinte años para modernizar once reactores en tres Estados Unidos. A cambio, la energética accederá a Google Cloud y a Gemini Enterprise. La movida revela hasta dónde llega la presión eléctrica que la inteligencia artificial dejó sobre los centros de datos.

EC
Emanuel CastilloEducación y universidad · · 3 min de lectura
4.300 millones de dólares y once reactores: el negocio nuclear que Google tejió para sostener a su inteligencia artificial

El número de entrada es contundente: 4.300 millones de dólares. Esa es la cifra que Alphabet, la casa matriz de Google, comprometió para ampliar la capacidad de once reactores nucleares en Estados Unidos, en un acuerdo a veinte años con Constellation Energy, uno de los operadores nucleares privados más grandes del país. No se trata de levantar plantas nuevas: la apuesta pasa por modernizar infraestructura existente en Illinois, Pensilvania y Nueva Jersey, con el objetivo declarado de conseguir unos 890 megavatios adicionales sobre la interconexión PJM, el mercado eléctrico más grande de Norteamérica.

Para entender la dimensión, conviene mirar qué hay detrás del movimiento. La inteligencia artificial dejó de ser una aplicación que corre en servidores convencionales. Entrenar y mantener modelos como los que sostienen a Gemini demanda consumos eléctricos comparables, en algunos casos, a los de ciudades enteras. Esa presión empujó a las tecnológicas a buscar fuentes de generación estables, de alto volumen y disponibles las veinticuatro horas. La nuclear, por su perfil de producción continua e independiente del clima, venía siendo candidateada hacia ese crecimiento y lo que se vio esta semana fue, en los hechos, la confirmación de esa tendencia.

¿Qué obtiene Constellation a cambio de la electricidad?

La parte menos visible del acuerdo es la tecnológica. Dentro de la alianza bautizada AI for Energy, Constellation accederá a Google Cloud y a Gemini Enterprise, la versión de la herramienta de Google orientada a empresas. La energética la aplicará a su proyecto concreto: selección de ubicaciones de nuevas instalaciones, mantenimiento de su parque de generación y protección de activos críticos. El trueque funciona en dos direcciones: Google asegura el flujo eléctrico que sus modelos necesitan y la empresa que lo produce incorpora inteligencia artificial a su operatoria cotidiana.

  • 11 reactores en Illinois, Pensilvania y Nueva Jersey serán modernizados dentro del acuerdo.
  • 890 megavatios adicionales se sumarán a la red PJM, equivalente a un reactor nuevo de gran porte.
  • 20 años de duración del contrato entre Alphabet y Constellation Energy.
  • Google Cloud y Gemini Enterprise, las herramientas que la energética recibirá como contraparte.

¿Por qué la energía nuclear y no otra fuente?

La pregunta es pertinente porque la industria tiene opciones. La solar y la eólica crecieron con fuerza y sus costos cayeron de manera pronunciada. Pero presentan un problema que las grandes cargas de cómputo no toleran: son intermitentes. Los modelos de inteligencia artificial necesitan disponibilidad permanente, y la nuclear la ofrece. Por eso gigantes como Microsoft y Amazon ya firmaron acuerdos similares en los últimos meses. Google ingresó tarde a esa carrera, pero lo hizo con uno de los contratos más voluminosos registrados hasta ahora entre una tecnológica y un operador nuclear.

Falta, todavía, una pieza que el acuerdo no resuelve. La estrategia de Alphabet descarga en plantas existentes, lo que acorta plazos y abarata costos respecto de cualquier construcción nueva. Pero esos once reactores modernizados, ¿alcanzarán para sostener el crecimiento de la demanda que viene? La respuesta corta, mirando el pulso de la industria, es que no. La presión sobre las eléctricas seguirá subiendo a medida que nuevos modelos entren en producción, y la pregunta de fondo que el acuerdo deja abierta es si esta clase de alianzas alcanzará, o si en algún momento habrá que volver a discutir la construcción de reactores desde cero.

EC
Emanuel CastilloEducación y universidad

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