Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Oeste

Ecos del Oeste

Adiós a Peppino Mazzullo: el hombre que le puso la voz a la infancia de varias generaciones

El actor italiano falleció a los 100 años en su casa de Sicilia. Durante más de cuatro décadas fue la voz original de Topo Gigio, el personaje que cruzó fronteras y quedó instalado en el recuerdo de millones de espectadores.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Adiós a Peppino Mazzullo: el hombre que le puso la voz a la infancia de varias generaciones

Hay despedidas que no son solo de un hombre o de un actor, sino de toda una época que se va apagando de a poco, como una televisión que todavía funciona en blanco y negro en alguna casa de barrio. La noticia de la muerte de Peppino Mazzullo, ocurrida este miércoles 30 de septiembre en su casa de Sicilia, me encontró pensando justamente en eso: en la cantidad de veces que, sin saberlo, escuché su voz sin saber que era la suya. Porque durante más de cuatro décadas, ese actor italiano fue la voz original de Topo Gigio, el ratoncito que se animó a preguntar al mundo entero, con una ingenuidad adorable, cosas que los adultos muchas veces no se atrevían a formular.

Una voz, un personaje y más de cuarenta años de historia

Lo que más me llama la atención, y quiero compartirlo con ustedes como si estuviéramos charlando en una mesa de café, es la dimensión del recorrido. No se trató de un paso fugaz por un programa de variedades ni de un personaje secundario en una serie olvidable. Estamos hablando de más de cuarenta años ininterrumpidos dándole alma, ritmo y ese tonito tan particular a un ratón de felpa que hablaba con acento italiano y que, sin embargo, resultaba tan cercano como si viviera en la casa de al lado. Esa continuidad es la que volvió su nombre inseparable del de Topo Gigio, y la que hizo que su partida se sintiera, en muchos lugares del mundo, como la despedida de un viejo conocido.

“¡Pero qué me dices, ma!”Topo Gigio (voz de Peppino Mazzullo)

La infancia de varios países pasó por su garganta

Mazzullo murió a los 100 años, y esa cifra no es un dato menor: atravesó todo el siglo XX y se asomó a este presente con la tranquilidad de los que saben que dejaron huella. Su trabajo con Topo Gigio no quedó circunscripto a Italia ni a un circuito de nicho. Muy por el contrario, llegó a millones de espectadores en distintos países y quedó asociado a recuerdos de la infancia en lugares tan disímiles como una cocina de Nápoles, un living de Buenos Aires o una sala de un hogar latinoamericano cualquiera, donde los chicos se sentaban frente al televisor a la espera de las aventuras de ese ratón pregunton que siempre tenía una respuesta simpática para todo. Cuando uno repasa la historia de los personajes animados y de los títeres que trascendieron fronteras, entiende que muy pocos pueden ufanarse de semejante permanencia.

  • Falleció el miércoles 30 de septiembre en su domicilio de Sicilia, Italia.
  • Tenía 100 años al momento de su muerte.
  • Fue la voz original de Topo Gigio durante más de cuatro décadas.
  • Su trabajo con el personaje llegó a espectadores de distintos países.
  • Una de sus frases más recordadas era la célebre «¡Pero qué me dices, ma!», que en italiano se decía «Ma cosa mi dici mai?».
  • Su partida deja el recuerdo de un intérprete que acompañó la infancia de varias generaciones.

Una despedida que también nos toca a nosotros

Siempre que se va alguien como Mazzullo me invade esa sensación tan argentina y tan rioplatense de pensar que la infancia tuvo también sus propios próceres silenciosos, gente que no salía en los diarios por sus declaraciones políticas ni por sus escándalo, sino por el simple y enorme mérito de hacer reír, emocionar o imaginar a millones de chicos a lo largo de décadas. Esa es, a mi entender, la verdadera dimensión de su legado: haber sostenido en el tiempo la voz de un personaje entrañable, y haberlo hecho con la naturalidad de quien cumple una tarea cotidiana sin sospechar la trascendencia que iba a tener. Desde aquí, desde esta columna de Cultura y Espectáculos, quiero sumarme al duelo y, al mismo tiempo, proponerles un ejercicio que vale la pena: vuelvan a buscar un capítulo de Topo Gigio, vuelvan a escuchar esa voz, y déjenla resonar un rato en la memoria. Les aseguro que el abrazo nostálgico que produce es de los que curan, de los que reconcilian con la propia historia. Hasta la próxima, y gracias por leer.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo