Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Oeste

Ecos del Oeste

Adiós al Solitario de fábrica: cómo Microsoft fue desmontando los juegos que venían con Windows

Durante casi veinticinco años, instalar Windows equivalía a heredar un pequeño arcade en la propia computadora. El Solitario, el Buscaminas y el FreeCell enseñaron a dos generaciones a usar el mouse. Hoy ya no están incluidos: la empresa los fue separando del sistema operativo, primero por un fallo técnico insalvable y después por una decisión comercial que los empujó a una tienda con avisos publicitarios.

EC
Emanuel CastilloEducación y universidad · · 3 min de lectura
Adiós al Solitario de fábrica: cómo Microsoft fue desmontando los juegos que venían con Windows

Quien haya instalado Windows en una computadora durante los últimos veinticinco años recibió, sin pedirlo, un pequeño paquete de entretenimiento junto con el sistema operativo. El Solitario estaba allí desde la versión 3.0, de 1990, y fue la primera lección práctica de informática para millones de personas: antes de barajar cartas digitales, había que aprender a sostener el mouse y a arrastrar y soltar elementos en la pantalla. Dos años más tarde se sumó el Buscaminas, y con el paso del tiempo llegaron el FreeCell, el Corazones y otros títulos que terminaron de armar un catálogo que, en su mejor momento, superó la docena de juegos disponibles.

Microsoft lo planteó siempre como una decisión pedagógica. Cuando la compañía celebró los treinta años del Solitario, recordó que el juego había sido pensado para que los usuarios se familiarizaran con una forma de interacción que a principios de los años noventa todavía resultaba novedosa para la mayoría. Esa función se fue extendiendo a medida que el catálogo crecía: con Windows Vista, en 2007, se incorporaron Chess Titans, Mahjong Titans y Purble Place, que la propia empresa presentó en la feria CES como parte integral de la experiencia del sistema operativo.

¿Por qué desapareció el Pinball 3D antes que el resto?

El primero en quedar afuera fue el 3D Pinball: Space Cadet, un juego que nunca había sido propiedad intelectual de Microsoft. Lo había desarrollado Cinematronics y lo publicó Maxis en 1995 bajo el nombre Full Tilt! Pinball. Microsoft obtuvo una licencia para incluir una de sus mesas en Windows y el título estuvo presente desde Windows 95 hasta Windows XP, cuando el equipo de ingeniería empezó a adaptar el sistema a los procesadores de 64 bits.

Ahí apareció un problema que terminó siendo definitivo: en la arquitectura de 64 bits, la pelota atravesaba los objetos de la mesa sin registrar ningún impacto. El detector de colisiones, una pieza clave del código, había dejado de funcionar. Raymond Chen, ingeniero con más de tres décadas en el desarrollo de Windows, contó en su blog técnico que el código pertenecía a una empresa externa, tenía muy pocos comentarios y resultaba difícil de seguir. El equipo no logró identificar el origen exacto del fallo y optó por eliminar el juego del producto.

En una actualización publicada en 2022, Chen agregó un dato insólito: el error más grave había aparecido en una versión experimental para procesadores Alpha AXP, alguien lo había corregido después y nadie se molestó en avisar que el juego había sido rehabilitado. Cuando Microsoft Garage intentó relanzarlo, el área legal cerró la discusión: la licencia original con Cinematronics solo autorizaba la inclusión del juego dentro de Windows 95 y sus sucesores, y no contemplaba su distribución como aplicación independiente ni su publicación en una tienda digital.

¿Qué pasó con los demás juegos después de Windows 8?

El resto del catálogo aguantó un poco más. Con Windows 8, en 2012, Microsoft decidió separar los juegos del sistema operativo y los convirtió en aplicaciones independientes, con avisos publicitarios y la opción de comprarlos para sacar la publicidad. El Solitario, el Buscaminas y el FreeCell, que habían acompañado a los usuarios durante más de dos décadas sin que nadie tuviera que descargar nada, pasaron a depender de la tienda de la empresa y, en la práctica, dejaron de venir de fábrica con la computadora.

¿Dónde están hoy y qué quedó pendiente?

Todos los títulos siguen disponibles en la tienda de Microsoft, aunque ya no forman parte del paquete básico de Windows. El Pinball 3D sigue siendo la gran ausencia: Microsoft no tiene los derechos para distribuirlo por su cuenta y la licencia con Cinematronics no previó su relanzamiento. Tampoco hay un reemplazo oficial con la misma mecánica, así que quienes quieran revivirlo deben recurrir a proyectos no oficiales o buscar la versión original dentro de Windows XP. Lo que queda a la vista es una decisión empresarial que se coronó con un problema legal no resuelto: Microsoft prefirió perder un juego a pagar por una licencia que nunca contempló el escenario actual.

EC
Emanuel CastilloEducación y universidad

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo