Aves, duelo y manuscritos: la novela de Claudia Piñeiro que vuelve sobre la amistad entre mujeres
El canto invisible, su nuevo libro editado por Alfaguara, sigue a una editora de 64 años que debe ordenar la última investigación de una bióloga muerta. La autora habla de las editoras que la formaron, del mito de que las hembras no cantan y de una aplicación para identificar pájaros.

El canto invisible llega a las librerías con una protagonista que reúne casi en un solo oficio la trastienda completa del libro: Julia Muntaner tiene 64 años y es editora. Le toca trabajar el manuscrito que dejó Marina Martinelli, una bióloga que murió en un accidente de tránsito y que era, según la reconstrucción que propone Piñeiro, una de las investigadoras más importantes del país en el estudio del canto de las aves.
A partir de esa herencia intelectual, Julia se sumerge en recuerdos, dialoga imaginariamente con su amiga y tropieza con un dato que cambia lo que creía saber de ella. La novela enlaza el duelo, los vínculos de larga data y un secreto que atraviesa la relación entre las dos mujeres, con el oficio editorial como tercer personaje.
¿Qué sabe una editora que no sepa nadie?
Piñeiro contó que Julia Muntaner está construida con retazos de editoras que la acompañaron a lo largo de su carrera. Mencionó a Julia Saltzmann, Julieta Obedman, Ana Laura Pérez, Gabriela Franco y Magalí Etchebarne. La novela pone así en primer plano una tarea casi siempre invisible para quien lee: la de ordenar, discutir y darle forma a un texto ajeno.
El interés por las aves, según la autora, nació de manera casual. Lo explicó así: conoció una aplicación para celulares que identifica especies por sus sonidos durante una cena en Madrid y después empezó a usarla para reconocer los cantos que escucha. Se trata de Merlin Bird ID, una herramienta desarrollada por el Cornell Lab of Ornithology de la Universidad de Cornell.
¿Quién canta, quién calla, quién estudia a quién?
Piñeiro dijo que durante la investigación encontró un prejuicio persistente sobre el comportamiento de las aves: la idea de que las hembras no cantan. Para desmontarlo, incorporó referencias a mujeres ornitólogas y agregó al cierre del libro un glosario dedicado a figuras relevantes de la disciplina.
- Ornitólogas y músicas que cambiaron la forma de estudiar el canto de las aves.
- Editoras que acompañaron la carrera de la autora y dieron cuerpo a Julia Muntaner.
- Mujeres que murieron y dejaron manuscritos a cargo de otros.
- Hijas, madres y abuelas que reescriben la memoria familiar a partir de papeles hallados.
- Amigas adultas cuya conversación sobrevive más allá del duelo.
¿Qué falta contar?
Queda pendiente saber qué dice exactamente el secreto que Julia descubre sobre Marina. Piñeiro no lo develó en las entrevistas previas a la publicación: adelantó que modifica lo que la editora creía saber de su amiga, pero reservó el contenido para quien abra el libro. La autora, en lo que va de 2026, también publicó Mi miedo xixi, un libro ilustrado para chicos, y participó en adaptaciones teatrales de Como bestias, de Violaine Bérot, y Maldición eterna a quien lea estas páginas, de Manuel Puig.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo


El ritual de escuchar sin pantalla: cómo Artlab recuperó el sonido analógico en un galpón de Chacarita

Transformación generacional: los jóvenes optan por nuevas formas de entretenimiento
