Carrie, la primera hija maldita de Stephen King, vuelve a la pantalla en formato de serie con la firma de Mike Flanagan
Prime Video confirmó el estreno para el 7 de octubre de 2026 y presentó el primer tráiler oficial de la adaptación de la novela que publicó en 1974, con una protagonista adolescente seleccionada entre cerca de mil quinientas candidatas y un elenco que incluye a Samantha Sloyan, Amber Midthunder, Matthew Lillard y Heather Graham.

Yo recuerdo perfectamente la primera vez que alguien me prestó un libro de Stephen King y me dijo «leelo con la luz prendida»: era una novela finita, de tapas blandas, escrita con una prosa directa y al mismo tiempo obsesiva que se metía debajo de la piel como un escalofrío de esos que no se van cuando cerrás la ventana. Era Carrie, la primera novela que King publicó en 1974, y desde entonces no dejó de volver a la pantalla en distintas formas, cada vez con nuevas preguntas para una historia que, contra lo que muchos creen, nunca fue solamente sobre un balde de sangre en un baile de graduación.
Ahora le toca el turno a la televisión, y la apuesta llega con uno de los nombres más respetados del género: Mike Flanagan, el director y guionista detrás de series como The Haunting of Hill House, Midnight Mass y The Fall of the House of Usher, todas ellas atravesadas por una mirada que prefiere el duelo cotidiano al grito fácil. Prime Video confirmó la fecha de estreno y publicó el tráiler oficial de esta Carrie reimaginda, que constará de ocho episodios y se podrá ver a partir del 7 de octubre de 2026 en más de doscientos cuarenta países y territorios de manera simultánea.
Una protagonista elegida entre casi mil quinientas candidatas
El papel central, el de Carrie White, quedó en manos de Summer H. Howell, una actriz joven que fue seleccionada después de un proceso de casting que, según se informó, involucró a cerca de mil quinientas candidatas. Su Carrie crece bajo la crianza de una madre religiosa y severa, Margaret White, interpretada por Samantha Sloyan, pierde a su padre y enfrenta el acoso escolar en un contexto atravesado por las redes sociales, al tiempo que descubre unas habilidades telequinéticas que la historia conoce bien pero que aquí encuentran un terreno nuevo, hecho de pantallas, de celulares encendidos a las tres de la mañana y de bullying que ya no termina cuando suena la campana del colegio.
- Summer H. Howell como Carrie White.
- Samantha Sloyan como Margaret White, la madre.
- Siena Agudong como Sue Snell.
- Alison Thornton como Chris Hargensen.
- Amber Midthunder como la profesora Desjardin.
- Matthew Lillard como el director Grayle.
- Rahul Kohli, Michael Trucco, Crystal Balint y Heather Graham en roles de apoyo.
El propio Flanagan se hizo cargo del guión de la adaptación y de la dirección de cuatro episodios, puntualmente el primero, el segundo, el séptimo y el octavo, mientras que el resto fueron dirigidos por nombres muy vinculados a su órbita creativa: Kate Siegel, Axelle Carolyn, Kyra Sedgwick e Hiromi Kamata. Stephen King participa como productor ejecutivo, lo que deja a la novela madre como esa piedra angular que ninguno de los involucrados se anima a mover demasiado.
La producción es de Amazon MGM Studios y llega en un año con una coincidencia inevitable: se cumplen cincuenta años de la adaptación cinematográfica que Brian De Palma dirigió en 1976, con Sissy Spacek en el papel de Carrie y un final que sigue siendo una de las imágenes más recordadas del género. La diferencia es que esta versión, al tener ocho episodios en lugar de un corte cinematográfico, puede tomarse el tiempo que la novela merecía, detenerse en los pasillos del pueblo de Chamberlain, en las cocinas donde Margaret reza y castiga, en los baños de la escuela donde la crueldad adolescente se ensaña con quien no puede defenderse, y construir de a poco el clima que después desemboca en el estallido.
“Todos guardamos una Carrie adentro: la del balde, la del baile, la del grito. Volver a leerla, o volver a verla, es preguntarse qué hicimos con esa parte nuestra que alguna vez se sintió distinta.”Silvia Ferraro
Ahora bien, ¿qué esperar de la mirada de Flanagan sobre el material original de King? Si algo demostró en sus series anteriores es que le interesa más la familia rota que el monstruo, el silencio después del portazo que el estruendo del golpe, y la fe mal entendida como fuente de daño más que como fuente de consuelo. Margaret White, en sus manos, tiene todo para dejar de ser una caricatura religiosa y convertirse en lo que siempre fue en el papel: una madre que cree que el cuerpo de su hija es un pecado y termina encendiendo la mecha. Y Carrie, la pobre Carrie, puede dejar de ser solo el ícono ochentoso del castigo final y volver a ser esa chica a la que nadie le enseñó a decir que le dolía. Habrá que esperar hasta octubre, pero les confieso que esta vez, a diferencia de lo que me pasaba de adolescente, no me acerco a Carrie con miedo: me acerco con la curiosidad enorme de ver qué hace un director que sabe filmar duelos cuando se cruza con la primera novela de Stephen King.
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