El empleo formal acumula una sangría de 354.128 puestos desde fines de 2023 y la industria ya encadena veinte meses en rojo
El trabajo asalariado registrado cerró junio con una nueva caída mensual del 0,1% y una contracción interanual del 1,5%. La pérdida se repartió entre el sector privado, el público y el personal de casas particulares, mientras que el monotributo fue el único segmento que sumó inscriptos. Los indicadores de julio insinúan una pausa, pero explicada por una menor contratación y no por una mejora del mercado laboral.

El empleo asalariado registrado volvió a retroceder en junio y dejó una fotografía cada vez más compleja del mercado laboral argentino. Según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), procesados por la Secretaría de Trabajo, en ese mes se perdieron 12.260 puestos formales en relación con mayo, lo que equivale a una baja mensual del 0,1% y a una contracción interanual del 1,5%, tomando como referencia junio de 2025.
Un balance muy negativo desde noviembre de 2023
La comparación con fines de 2023 resulta más elocuente. Desde entonces, el empleo asalariado registrado acumula una pérdida de 354.128 puestos. La merma se repartió entre el sector privado, con 246.312 trabajadores menos y una caída del 3,9%; el sector público, con 87.629 puestos menos y un retroceso del 2,5%; y el personal de casas particulares, que perdió 20.187 posiciones, equivalente a una baja del 4,3%. En el otro extremo, el monotributo incorporó 169.026 inscriptos en ese mismo período, con un incremento del 8,3%, configurando el único segmento en expansión.
En términos concretos, la diferencia se traduce en miles de familias que dejaron de percibir un salario de bolsillo cada mes. Un ejemplo de compra cotidiana sirve para dimensionar el cambio: si se toma como referencia una remuneración promedio del sector formal cercano a los valores actuales, 354.128 salarios menos implican, en el acumulado, varios miles de millones de pesos que dejaron de circular por el consumo en los últimos meses.
La industria y el comercio, los más golpeados
- La industria manufacturera acumula veinte meses consecutivos de desempeño negativo, la racha más larga entre los sectores relevados.
- El comercio suma trece meses en baja, con impacto directo sobre la dinámica de las ventas en barrios comerciales y centros de mayoristas.
- En junio, las mayores caídas mensuales se dieron en servicios comunitarios, sociales y personales (0,5%), intermediación financiera (0,4%) y hoteles y restaurantes (0,3%).
- Pesca, minería y actividades inmobiliarias registraron leves avances en el mes, sin alcanzar a compensar la tendencia general.
“El sector privado encadena trece meses consecutivos de retracción y los niveles actuales se ubican en valores cercanos a los de fines de 2014.”Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma
Julio muestra una pausa que no convence
Los indicadores de julio adelantaron una cierta estabilización del empleo en los principales aglomerados urbanos. Sin embargo, desde la Secretaría de Trabajo aclararon que ese freno no responde a una reducción de los despidos, sino a una merma en las nuevas contrataciones por parte de las empresas. En otras palabras, las firmas dejaron de reponer vacantes, lo que contiene la caída mensual pero no modifica la tendencia de fondo.
Para los asalariados, el dato se siente en el día a día: ofertas laborales menos frecuentes, condiciones más exigentes a la hora de renovar contratos y una mayor rotación en sectores como comercio, gastronomía y servicios personales. La pregunta que queda abierta es si esta pausa constituye el primer síntoma de un cambio de tendencia o apenas un alto en una caída que, por ahora, no muestra señales firmes de reversión.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Cuotas sin interés: cuando el precio de contado es la única referencia válida para medir el costo del financiamiento


