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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ecos del Oeste

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El lunes 28 asoma con la mayoría de los comercios cerrados y ventas que se reprograman

Por el traslado del Día del Empleado de Comercio, supermercados, shoppings y buena parte de los negocios podrían bajar sus persianas. Quienes concurran a trabajar cobrarán el doble, según lo acordado entre la Federación Argentina de Empleados de Comercio y las cámaras empresarias.

LR
Luciana RinaldiEconomía y comercio · · 3 min de lectura
El lunes 28 asoma con la mayoría de los comercios cerrados y ventas que se reprograman

La jornada del lunes 28 de septiembre encuentra al comercio argentino ante un calendario inusual. La celebración del Día del Empleado de Comercio, que corresponde al 26 de septiembre, fue trasladada a ese lunes por haber caído en sábado, y la consecuencia directa es que supermercados, shoppings y un número considerable de negocios podrían permanecer cerrados durante toda la jornada.

Una adhesión que se decide comercio por comercio

La fecha fue acordada entre la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys) y las cámaras empresarias del sector, y quedó formalizada en una circular del 7 de septiembre. El acuerdo traslada el descanso y, al mismo tiempo, aclara que la jornada conserva los mismos alcances que un feriado nacional para los trabajadores de la actividad, en línea con lo dispuesto por la ley 26.541, sancionada el 10 de diciembre de 2009.

En la práctica, sin embargo, no hay un cierre uniforme. La decisión de abrir o mantener las puertas cerradas queda en manos de cada comercio, por lo que la atención al público puede variar de una cuadra a otra. Se prevé que la mayoría de las grandes cadenas de supermercados y los principales centros comerciales no abran, mientras que en barrios y localidades la situación dependerá del criterio de cada dueño o gerente.

Quiénes trabajen cobrarán el doble

Para los empleados que sean convocados a prestar servicios, la remuneración de ese día contempla una diferencia. Los empleadores que requieran la asistencia de su personal deberán abonar el día doble, de acuerdo con lo previsto por la Ley de Contrato de Trabajo. La pauta equipara el tratamiento económico al de un feriado nacional, lo que incluye también el impacto en los aportes y en la jornada laboral posterior.

La elección del 26 de septiembre como fecha de conmemoración tiene un antecedente laboral preciso: en ese día de 1934 se dictó la ley 11.729, que reguló aspectos centrales de las relaciones de trabajo en el comercio, como las licencias por enfermedad y accidente y la indemnización por despido. El vínculo histórico explica por qué el calendario del sector se detiene cada año en esa jornada.

El impacto en la vida cotidiana

Para los consumidores, el efecto más visible se traducirá en la rutina de compras. Reponer la carne para el lunes a la noche, retirar una encomienda del shopping o pasar a buscar un producto por el supermercado del barrio puede requerir una reprogramación: conviene verificar con cada local si abrirá o no antes de trasladarse. En un escenario con mayoría de persianas bajas, la salida de compras quedará en gran medida suspendida hasta el martes 29.

En términos económicos, un feriado de hecho en el sector implica una jornada sin facturación para buena parte de los comercios, con un costo laboral doble para quienes decidan abrir. El equilibrio entre el derecho al descanso y la operatoria comercial vuelve a quedar en manos de cada empresa. Frente a un lunes atípico, ¿cómo reorganizarán las familias y los negocios sus compras y su operatoria?

LR
Luciana RinaldiEconomía y comercio

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