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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Gabriel Rolón y la trampa de buscar la felicidad siempre en otro momento

El psicólogo y escritor advirtió sobre el riesgo de idealizar el pasado o postergar el bienestar en un futuro que no llega, y propuso revisar cuánto lugar ocupa el presente en la vida cotidiana.

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Emanuel CastilloEducación y universidad · · 2 min de lectura
Gabriel Rolón y la trampa de buscar la felicidad siempre en otro momento

Emanuel Castillo, Educación y universidad. "Hay personas que desean más haber sido felices que ser felices", resumió el psicólogo y escritor Gabriel Rolón al reflexionar sobre el lugar que ocupan los recuerdos y los proyectos en la búsqueda de bienestar. Su planteo apuntó a una dificultad habitual: ubicar la felicidad siempre en otro tiempo, en una etapa que ya terminó o en un futuro que todavía no llegó.

¿Qué pasa cuando la felicidad queda siempre para después?

Respecto de los planes, Rolón sostuvo que los sueños siguen siendo importantes y no cuestionó la expectativa de encontrar bienestar más adelante. La observación apuntó a la postergación permanente de la posibilidad de sentirse bien. "Intentemos algo aquí, ahora", expresó, al proponer que esa búsqueda también tenga lugar en la vida actual y no quede relegada a un mañana incierto.

Esa misma distinción atraviesa su mirada sobre los recuerdos. Reconocer que hubo momentos felices es válido y permite comprender el recorrido personal, los esfuerzos realizados y los vínculos construidos. Para el especialista, esas experiencias conservan su valor aunque ya no puedan recuperarse tal como fueron. Recordarlas aporta sentido a la propia historia y colabora en la construcción de identidad.

“Hacemos como una edición, un photoshopeo de los recuerdos.”Gabriel Rolón

¿Cuánto espacio ocupa la versión idealizada del pasado?

La memoria, explicó, no mantiene necesariamente una versión intacta de lo ocurrido. Como ejemplo, mencionó que las personas pueden recordar a sus padres fallecidos con mayor nobleza o sensibilidad, o reconstruir la infancia como una etapa más bella de lo que efectivamente fue. El punto que propuso observar es cuánto lugar ocupa esa reconstrucción en la vida cotidiana.

Cuando alguien se aferra demasiado a una imagen idealizada de lo vivido, puede dejar de trabajar en la posibilidad de construir felicidad hoy. Los recuerdos y las experiencias participan en la construcción de la identidad, pero, según Rolón, no determinan por completo las posibilidades de bienestar. "No nos bajemos de la vida antes de tiempo", afirmó, al diferenciar el valor de conservar una historia personal de la dificultad de quedar detenido en ella.

EC
Emanuel CastilloEducación y universidad

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