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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ecos del Oeste

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La inflación mensual se estabiliza en una franja de 1,6% a 1,9% y los analistas no ven perforar ese piso hasta 2027

El índice de septiembre cerró en 1,9% y confirmó un patrón en zigzag que los especialistas atribuyen a la indexación de tarifas, prepagas, alquileres y paritarias. Los precios regulados acumulan 31,5% en el año, casi diez puntos por encima de la inflación núcleo.

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Luciana RinaldiEconomía y comercio · · 3 min de lectura
La inflación mensual se estabiliza en una franja de 1,6% a 1,9% y los analistas no ven perforar ese piso hasta 2027

La inflación de septiembre se ubicó en 1,9% y prolongó un comportamiento que se repite desde hace varios meses: un período baja, el siguiente sube, y la dinámica se sostiene sin quiebres. De acuerdo con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central, las proyecciones para los próximos meses mantienen ese pulso: 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre, 1,8% en diciembre, 1,6% en enero y febrero de 2027, y 1,7% en marzo. Ninguna de las estimaciones que componen el panel perfora el piso de 1,6% mensual en todo ese tramo.

El comportamiento de los precios en los últimos doce meses muestra esa oscilación con claridad: 2% en enero, 1,5% en febrero, 2% en marzo, 1,4% en abril, 1,3% en mayo, 1,6% en junio, 1,9% en julio, 1,6% en agosto y 1,9% en septiembre. El recorrido alterna bajas y subas sin permitir una tendencia sostenida a la baja.

Por qué la inflación no cede de manera uniforme

Detrás del zigzag operan varios mecanismos que trasladan los aumentos ya registrados hacia los meses siguientes. Las jubilaciones, las tarifas de servicios públicos, las cuotas de medicina prepaga, los alquileres y las paritarias salariales se ajustan en función de la inflación ocurrida. Esa lógica hace que los incrementos anteriores no desaparezcan, sino que reaparezcan, con distintos rezagos, en los precios y en los ingresos de los períodos posteriores.

A esa inercia se suma la recomposición de los precios regulados, que este año acumularon una suba de 31,5%, frente al 21,8% que registró la inflación núcleo. La brecha de casi diez puntos presiona sobre el índice general aun cuando otros rubros muestran un ritmo más moderado. Un hogar que paga el servicio de gas con tarifa plena, por ejemplo, enfrenta en 2025 un incremento acumulado que duplica el de los bienes y servicios no regulados que componen la medición núcleo.

Estacionalidad y factores internacionales

La estacionalidad también aporta saltos puntuales que interrumpen la tendencia. Rubros como indumentaria, turismo, frutas y verduras concentran sus aumentos en determinadas épocas del año, y eso genera variaciones que no responden al núcleo inflacionario sino al calendario de consumo. La nafta y la carne pueden sumar oscilaciones adicionales según el clima y las cotizaciones del mercado internacional. En la práctica, eso significa que el mismo índice mensual puede reflejar fenómenos muy distintos según el rubro que se observe.

“Es bastante rápido bajar la inflación desde niveles muy elevados, pero después cuesta muchísimo más bajar lo que sería la inflación inercial”Juan Manuel Telechea
“Un proceso de desinflación puede tener repuntes mensuales sin que eso implique un cambio de tendencia”Diego Piccardo, Fundación Libertad y Progreso

La mirada de los analistas

Fiorella Scalise, economista de EcoGo, explicó que la indexación de tarifas, alquileres, prepagas, cuotas escolares y salarios mantiene los aumentos atados a la inflación pasada en distintas proporciones, lo que genera un piso difícil de perforar. En la misma línea, Telechea recordó que en los procesos de estabilización de la región que lograron resultados durables, la baja a un dígito anual demandó más de tres o cuatro años desde los niveles más altos. Comparado con septiembre del año anterior, cuando el índice mensual había sido sensiblemente inferior, la diferencia acumulada muestra que la desaceleración es real pero todavía incompleta.

Para un hogar promedio, esa dinámica se traduce en un carrito de compras que no muestra el mismo alivio cada vez que se repone: un mes el aceite sube menos, al siguiente la yerba pega un salto, y la factura de luz o la cuota del colegio se actualizan al ritmo de la inflación ya registrada. La pregunta que queda abierta es si la franja de 1,6% a 1,9% mensual representa una meseta definitiva antes de un nuevo escalón descendente o si el piso cambió y la economía deberá convivir con ese rango durante todo 2026.

LR
Luciana RinaldiEconomía y comercio

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