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La isla de los carpinteros: una capilla de madera de 1933 se asoma al lago Lácar

Solo se llega por agua. En la isla Santa Teresita, dentro del Parque Nacional Lanín, sobrevive un templo levantado por los trabajadores del aserradero de la estancia Quechuquina. Un recorrido por bosque nativo, costas rocosas y la historia de una comunidad que talló su propio lugar de fe.

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Emanuel CastilloEducación y universidad · · 2 min de lectura
La isla de los carpinteros: una capilla de madera de 1933 se asoma al lago Lácar

La cifra que define a la isla Santa Teresita es clara: alrededor del 90 por ciento de su superficie está cubierta por bosque nativo. El resto son costas rocosas y abruptas, sin playas de arena. En ese pequeño territorio del lago Lácar, dentro del Parque Nacional Lanín, se conserva una capilla de madera construida en 1933 que resume la historia de los trabajadores que vivieron del aserradero de la estancia Quechuquina.

La historia empieza con Tomás, un poblador que llegó al lago Lácar a principios del siglo XX para trabajar en la explotación forestal. Como muchos otros, se instaló con su familia en la margen norte del lago y encontró en el corte de coihues y cipreses su medio de vida. A medida que la comunidad crecía, la necesidad de contar con un templo para bautismos, misas y casamientos se volvió impostergable.

¿Cómo se llega a la isla Santa Teresita?

  • El único acceso es por agua, a través de excursiones en lancha o embarcaciones autorizadas desde San Martín de los Andes.
  • La isla se encuentra al este de la península Quechuquina, separada por un canal de unos 112 metros.
  • El terreno mide aproximadamente 250 metros de ancho y 375 de largo, lo que permite recorrerla a pie en pocas horas.

La capilla nació del esfuerzo compartido. La familia Raguzzi aportó la madera y la familia Van Dorsser se hizo cargo de finalizar la obra. A esa tarea se sumaron empleados del propio aserradero y un carpintero municipal, que trabajaron de forma desinteresada para levantar un templo que no respondía a un encargo oficial sino a una necesidad concreta de la comunidad.

¿Qué papel cumple hoy la capilla en la región?

Con el paso de los años, el templo dejó de ser únicamente el espacio de los obreros forestales y pasó a acompañar las celebraciones de familias de toda la zona. Hoy integra el Camino de la Fe neuquino, un recorrido religioso que comienza en Ailinco y termina en Villa La Angostura, lo que le otorga un valor que trasciende al patrimonio maderero.

En el bosque que rodea a la capilla predominan coihues, cipreses, maquis y arrayanes, especies que también marcaron la economía del lugar. Esa superposición entre materia prima y construcción es la que vuelve a la isla Santa Teresita un punto de referencia distinto dentro del Parque Nacional Lanín: un sitio donde la fe, el trabajo y el paisaje quedaron ensamblados en una misma estructura de madera.

Lo que falta es algo que el material no resuelve y que el visitante debería tener presente antes de embarcarse: los horarios actualizados de las excursiones lacustres, el estado de conservación del templo y si las ceremonias religiosas siguen realizándose de manera periódica. Sin esa información, el recorrido puede quedarse en la postal y dejar afuera la vida que todavía late entre esas paredes de madera.

EC
Emanuel CastilloEducación y universidad

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