Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Oeste

Ecos del Oeste

La maestra que olvidó quién era: Samuel L. Jackson rescata del olvido a Memoria letal, una joya de los 90 que el público argentino supo disfrutar en el cable de madrugada

El actor confiesa que es la película de su carrera que más le gusta volver a ver, y no es una de las que le dio fama: es un thriller de acción con Geena Davis, guion récord de Shane Black y una protagonista con amnesia que descubre que fue asesina de la CIA. Te contamos por qué sigue viva en la memoria de los espectadores.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
La maestra que olvidó quién era: Samuel L. Jackson rescata del olvido a Memoria letal, una joya de los 90 que el público argentino supo disfrutar en el cable de madrugada

Hay una frase que Samuel L. Jackson repite en más de una entrevista reciente y que, a esta altura, ya se volvió una especie de declaración de principios para los fans de su etapa menos obvia: si tuviera que elegir una sola película suya para volver a poner en el reproductor, sería Memoria letal, el thriller de acción que rodó en 1996 junto a Geena Davis bajo la dirección de Renny Harlin. No Pulp Fiction, no Los ocho más odiados, no Django: el largo al que el propio Jackson le tiene más cariño es, justamente, uno de los menos celebrados por la crítica en su momento y que, con el correr de los años, se fue convirtiendo en una pieza de culto para los espectadores que lo descubrían de madrugada en el cable.

Una maestra con amnesia y un detective un poco loco

La premisa es de esas que en los 90 sonaban a nouveauté y hoy, vistas con ojos del 2026, siguen funcionando como un reloj: una mujer que enseña en una escuela primaria de los suburbios de Estados Unidos pierde la memoria en un accidente y no recuerda absolutamente nada de su vida anterior. Cuando empieza a tener destellos violentos y habilidades que no se condicen con su presente apacible, contrata a un detective privado bastante particular para que la ayude a reconstruir quién fue. Esa pesquisa es la puerta de entrada a un pasado que la protagonista desconocía: su nombre verdadero es Charly Baltimore y trabajaba como asesina de elite para la CIA.

El detective que la acompaña en esa búsqueda es Mitch Hennessy, el personaje al que Jackson le confiesa un cariño especial por encima de casi todos los demás que hizo en su carrera. Es un tipo de calle, un poco excéntrico, con un humor ácido y una forma de investigar que mezcla intuición con exasperación permanente. La dupla con la maestra que quiere ser ama de casa pero que, en el fondo, todavía carga con los reflejos de una espía letal, es la columna vertebral de una película que combina el policial de identidad con la acción más desatada del Hollywood de la época, con escenas de pelea con sable y persecuciones en la nieve incluidas.

“Mi personaje favorito es una especie de detective privado un tanto excéntrico, un tipo un poco loco: Mitch Hennessy de 'Memoria letal'. Me encanta esa película, me lo pasé genial con Geena Davis.”Samuel L. Jackson

Un guion comprado a precio récord y una historia con destino de culto

  • El guion de Shane Black se vendió por 4 millones de dólares, una cifra que en su momento fue récord para la compra de un libreto en Hollywood.
  • El presupuesto total de la producción fue de 65 millones de dólares y la recaudación mundial alcanzó los 95 millones, por lo que el estreno no fue rentable para la productora.
  • Con el correr de los años, la película fue ganando adeptos por su mezcla de humor negro, acción y una protagonista femenina fuerte, y se instaló como un clásico de culto del cine de acción de los 90.
  • Hubo un proyecto concreto de hacer una segunda parte con Renny Harlin nuevamente en la dirección, pero la iniciativa no prosperó y la historia de Charly y Hennessy quedó cerrada en aquella entrega de 1996.

Yo soy de la generación que vio Memoria letal en una de esas tandas de cable de los años 2000, cuando TNT o el canal de las pelis pasaban a las dos de la mañana films que el video club de la esquina tenía arrumbados en el estante de al medio, sin promoción ni cartel luminoso. Y si algo rescato al volver a pensar en la película, además del carisma enorme de Jackson en un registro menos histriónico de lo habitual, es la química que construyó con Geena Davis, una actriz que en los 90 estaba en un momento enorme de su carrera y que acá se banca la acción con la misma solvencia con la que en otra época había hecho Thelma y Louise. Si nunca la vieron, les confío el consejo del propio protagonista: vuelvan a darle play. Y si la tienen en VHS, DVD o en algún servicio de streaming perdido en la lista, es una buena semana para reencontrarse con Charly Baltimore y con un Mitch Hennessy que, al menos para Jackson, sigue siendo el personaje al que más cariño le tiene de los más de cien que lleva en pantalla.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo