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Martes, 20 de octubre de 2026
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Ecos del Oeste

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La Marcha de los Voluntarios: la canción de un film de 1935 que terminó en la Constitución china

Un drama propagandístico estrenado en plena guerra civil, una melodía que se cantó en el frente y la decisión personal de Mao Zedong hicieron que un tema nacido para una película se convirtiera, años después, en el himno oficial de la República Popular China.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
La Marcha de los Voluntarios: la canción de un film de 1935 que terminó en la Constitución china

"¡Arriba, los que rehusan ser esclavos! Construyamos con nuestro sangre y carne una nueva Gran Muralla". La frase pertenece a "La marcha de los voluntarios", el tema que desde 1949 suena como himno nacional de China y que, contra lo que muchos imaginan, no fue compuesto en un despacho oficial ni en un acto del Partido: nació como canción central de una película de propaganda de poco más de una hora, estrenada en mayo de 1935 en medio de la guerra civil. Contar su historia es asomarse a un capítulo curioso del siglo XX chino, donde el cine, la música y la política se mezclaron de un modo que terminó redefiniendo la identidad sonora de todo un país.

Un estreno en tiempos de guerra

El 24 de mayo de 1935, en una Shanghái todavía convulsionada por el avance japonés y por la pulseada entre el Kuomintang de Chiang Kai-shek y el Partido Comunista, la productora Diantong llevó a las salas "Feng yun er nü", conocida en Occidente como "Children of Troubled Times" y traducida al español como "Hijos de tiempos turbulentos". La dirigió Xu Xingzhi y proponía una trama muy del momento: un poeta prefiere las luces y el amor cosmopolita de la ciudad mientras su amigo parte al frente a combatir la invasión nipona. La muerte de ese amigo termina empujándolo a sumarse a la resistencia.

La película era abiertamente propagandística y aun así el público la recibió con entusiasmo. Fue una de las pocas producciones que logró sacar adelante Diantong antes de que la presión del Kuomintang la hiciera cerrar. El guionista Tian Han, autor de la letra de la canción central, fue detenido poco después del estreno, en una época en la que escribir sobre patriotismo y lucha armada podía pagarse muy caro. Precisamente por eso, porque el film casi no tuvo continuidad y su creador terminó entre rejas, resulta llamativo que su melodía haya sobrevivido.

Del Pathé al frente de batalla

"La marcha de los voluntarios" fue grabada por Pathé Records con las voces de Gu Menghe y Yuan Muzhi, y durante los años de guerra se difundió en actos, radios y concentraciones del norte al sur del país. En 1941 se editó incluso una versión en inglés cuya recaudación se destinó a apoyar a la resistencia china, lo que muestra que la canción ya funcionaba como una herramienta diplomática y financiera mucho antes de convertirse en himno.

694 propuestas y un visto bueno personal de Mao

Cuando la guerra civil terminó y la nueva República Popular China debió elegir su himno, el comité encargado recibió 694 partituras y letras. La Marcha, que para entonces ya era cantada por buena parte de la población, se impuso en la consideración. Mao Zedong le dio su aprobación personal y el tema quedó adoptado de forma provisional en 1949. Lo que nació como una solución transitoria fue ganando legitimidad con los años, hasta terminar incorporado al texto constitucional.

La herencia cinematográfica del himno

  • 1959: "Nie Er", biopic sobre el compositor del himno, estrenado en el décimo aniversario de la República.
  • 1999: "The National Anthem", producción que repasaba la historia de la canción y no tuvo buena recepción en taquilla.
  • Hoy: el film original de 1935 está disponible completo en Internet Archive, aunque sin subtítulos en español.

A mí, que me gusta husmear en los márgenes de la historia, esta película me parece un recordatorio de que los símbolos más solemnes de un país muchas veces nacen en los lugares más inesperados: en este caso, en un set de filmación de Shanghái, con un director que casi no volvió a rodar y un guionista que terminó preso. Si les intriga, como a mí, ese cruce entre arte popular y construcción de Estado, les recomiendo buscar "Hijos de tiempos turbulentos" en Internet Archive y darle play con paciencia. No van a entender cada línea del aún grabado original, pero van a escuchar la melodía que hoy repiten millones de escolares chinos cada mañana al empezar la jornada. Y eso, para un amante del cine y de la música, es de esas pequeñas joyitas que justifican sentarse frente a la pantalla sin subtítulos.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos

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