Mayoristas: los precios mayoristas treparon 3,2% en septiembre y el petróleo explica la mitad del salto
El IPIM acumula 22,8% en lo que va del año y 29,2% interanual. Productos importados y alimentos actuaron como contrapartida en un mes marcado por la suba del crudo y el gas.

El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) subió 3,2% en septiembre respecto de agosto, según el informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato representa una aceleración frente a meses previos y consolida una variación acumulada de 22,8% en los primeros nueve meses del año. En la comparación interanual, el indicador alcanza 29,2% y refleja, según los técnicos consultados, el traslado a la cadena de formación de precios del encarecimiento internacional de la energía registrado en los últimos meses.
Petróleo y gas, los grandes impulsores del mes
Petróleo y gas, los grandes impulsores del mes
Dentro de los productos de origen nacional, que en promedio avanzaron 3,4% en el mes, el rubro petróleo crudo y gas explicó 1,43 puntos porcentuales de los 3,2% del índice general, equivalente a cerca de la mitad de la suba. El segmento trepó 15% en septiembre, en línea con la dinámica de los valores internacionales del crudo. En un escalón inferior se ubicaron los productos agropecuarios, con una suba de 2,6%, y los productos refinados del petróleo, que ajustaron 2,2%. Alimentos y bebidas, el componente con mayor ponderación en la estructura del IPIM, registró una variación de 1,7%, en parte contenida por la estabilidad cambiaria de las últimas semanas.
- Productos nacionales: +3,4% mensual, principal motor del índice
- Petróleo crudo y gas: +15% mensual, aporte de 1,43 puntos porcentuales
- Productos agropecuarios: +2,6% mensual
- Productos refinados del petróleo: +2,2% mensual
- Alimentos y bebidas: +1,7% mensual, componente de mayor peso
- Productos importados: +0,4% mensual, actuaron como contención
La lectura técnica coincide en señalar que los precios mayoristas suelen anticipar, con algunas semanas de desfasaje, la trayectoria de los precios al consumidor. El comportamiento simultáneo de alimentos y bebidas, por un lado, y del sector energético, por otro, configura la dupla con mayor incidencia en el presupuesto de los hogares. Un ejemplo cotidiano permite dimensionar el dato: el traslado gradual del 15% registrado por el crudo en el eslabón mayorista puede verse, en el corto plazo, en el precio de la nafta, del gasoil y de buena parte de los insumos productivos que dependen de combustibles fósiles, mientras que el 1,7% del rubro alimenticio se refleja con mayor rezago en góndola.
Al comparar con septiembre del año anterior, la magnitud del indicador se hace más visible: el IPIM acumula 29,2% en doce meses, un ritmo que duplica la meta de inflación anual y que ubica al eslabón mayorista como el más presionado de la cadena. El INDEC también publicó el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que descuenta el efecto impositivo y marcó un incremento de 3,4% en el mes, con una variación interanual de 28,1%. El Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), que mide únicamente la producción local sin impuestos ni bienes importados, anotó una suba de 3,8%, impulsada por los productos primarios, que escalaron 7,9%, seguida por manufacturas y energía eléctrica, con 2,1%.
Construcción: materiales y mano de obra, ambos por encima de 1%
En otro informe publicado en la misma jornada, el INDEC informó que el costo de la construcción subió 1,5% en septiembre frente a agosto y acumuló 31,3% en términos interanuales, la suba más pronunciada entre los índices difundidos. Los materiales avanzaron 1,3%, la mano de obra 1,6% y los gastos generales 1,5%, con el aporte de las actualizaciones tarifarias de electricidad y gas, en un cuadro que refuerza la lectura sobre el peso de los costos energéticos en distintos frentes de la economía. Para dimensionar el impacto: el encarecimiento de los materiales y la presión sobre la mano de obra suelen trasladarse, en los meses siguientes, al valor de referencia de los inmuebles y a los presupuestos de obras privadas y públicas ya adjudicadas.
La combinación de mayoristas al 29,2% interanual y construcción al 31,3% configura una fotografía en la que los precios previos al consumidor muestran, en general, más tensión que el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El dato importa porque la transmisión a góndola y a tarifas se produce con rezago, lo que deja margen acotado para correcciones de último momento. ¿Hasta cuándo el efecto contención de los productos importados y de la estabilidad cambiaria logrará suavizar la suba mayorista y, sobre todo, cuántas de esas variaciones llegarán sin filtro a los precios que pagan los hogares en el supermercado y en la factura de servicios?
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