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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ecos del Oeste

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"Monstruo: La historia de Lizzie Borden" se estrenó en Netflix con cifras más modestas que las entregas anteriores de la antología de Ryan Murphy

La miniserie protagonizada por Ella Beatty debutó con 12,1 millones de visualizaciones y se ubicó primera en 60 países, pero quedó por debajo de las cifras iniciales logradas por los capítulos dedicados a Jeffrey Dahmer, los hermanos Menéndez y Ed Gein. La crítica, además, la recibió con tibieza.

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Silvia FerraroCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
"Monstruo: La historia de Lizzie Borden" se estrenó en Netflix con cifras más modestas que las entregas anteriores de la antología de Ryan Murphy

"Querida, te escribo desde el living de mi padre, con el hacha a mano y el corazón en la garganta": bien podría ser un verso suelto de un tango porteño el que abre esta nueva entrega de la antología "Monstruo", la serie de Netflix que ya nos acostumbró a recorrer los pasillos más oscuros de la crónica policial estadounidense y que ahora vuelve a ponerse en marcha con el caso de Lizzie Borden como eje, un expediente que durante más de un siglo no dejó de alimentar libros, canciones y leyendas urbanas del noreste de Estados Unidos. Les confío que a mí, cada vez que la plataforma anuncia una nueva temporada, me pasa lo mismo: me siento frente al televisor con la misma expectativa con la que uno se acomoda en una butaca del Maipo esperando que se levante el telón, porque acá también hay un escenario, hay luces, hay personajes que caminan al filo de la locura y hay un director de orquesta —en este caso, Ryan Murphy, junto a Ian Brennan— que sabe muy bien cómo sostener el suspenso de principio a fin.

Una historia basada en hechos reales

La miniserie está protagonizada por Ella Beatty, que se pone en la piel de Lizzie Borden, la mujer que en 1892 fue sospechada —y finalmente absuelta— del asesinato de su padre y de su madrastra en la ciudad de Fall River, Massachusetts. El caso atravesó la prensa de la época con un apodo que todavía hoy resuena: "la loca del hacha", un mote que terminó convertiéndose en folklore popular y que la serie rescata sin perder de vista el contexto de una sociedad puritana, patriarcal y obsesionada con las apariencias. El relato se extiende a lo largo de ocho episodios, como las entregas anteriores de la franquicia, y vuelve a trabajar con esa mezcla de reconstrucción histórica y mirada psicológica que ya es marca registrada de la antología.

Un debut con números importantes, pero lejos del récord

Según los datos de audiencia difundidos por Netflix, la serie reunió 12,1 millones de visualizaciones en su primera semana y se ubicó en el primer puesto de la plataforma en 60 países. Ahora bien, cuando uno mira la foto completa de la saga, la cifra deja algunos matices: la historia de Jeffrey Dahmer, la entrega que dio origen a todo en 2022, había arrancado con alrededor de 22 millones de visualizaciones; la dedicada a los hermanos Lyle y Erik Menéndez, en 2024, debutó con 12,3 millones; y la de Ed Gein, también reciente, lo hizo con 12,2 millones. Así, la de Lizzie Borden queda como la entrega con el estreno más bajo de las cuatro, aunque con una diferencia chica respecto de las dos últimas. Dicho de otro modo: no fue un fracaso ni mucho menos, pero sí una señal de que el fenómeno inicial de la franquicia fue perdiendo algo de aquella fuerza arrolladora de los primeros capítulos.

  • Formato: miniserie, dentro de la antología "Monstruo".
  • Capítulos: ocho en total.
  • Protagonista: Ella Beatty, en el papel de Lizzie Borden.
  • Caso de base: el asesinato del padre y la madrastra de Borden en Fall River, en 1892.
  • Creadores de la antología: Ryan Murphy e Ian Brennan.
  • Otras entregas previas: Jeffrey Dahmer, los hermanos Menéndez y Ed Gein.

La mirada de la crítica

En Rotten Tomatoes, la serie reúne, hasta el momento, un 42 por ciento de críticas positivas, un porcentaje que la ubica como la segunda entrega peor valorada de toda la antología, apenas por encima de la dedicada a Ed Gein. Conviene aclarar, para quien no esté tan metido en estos temas, que las visualizaciones y las críticas cuentan cosas distintas: las primeras miden la curiosidad del público, las segundas el consenso de los especialistas, y no siempre se mueven en la misma dirección. Por eso, aunque los números de audiencia son más que decentes, la recepción crítica invita a tomar la propuesta con una expectativa calibrada: estamos ante un thriller sólido, con una protagonista que se banca el peso del relato, pero que no parece haber logrado el mismo impacto narrativo que los capítulos anteriores.

“El que tenga ojos para ver, que vea; el que tenga oídos para oír, que oiga.”Dichos populares sobre Lizzie Borden

Les dejo, como siempre, mi recomendación de cierre: si todavía no se animaron, dénle una oportunidad un domingo de lluvia, con un mate al lado y la voluntad de dejarse llevar por una historia que, aunque sucedida a más de diez mil kilómetros de distancia, nos interpela de lleno sobre los mecanismos que usa una sociedad para señalar a una mujer cuando algo se sale del libreto. Yo, que confieso una debilidad confesable por las series de época con policiales, voy a volver a verla apenas pueda: me sobra curiosidad por cómo queda construido, episodio a episodio, el retrato íntimo de alguien a quien la historia oficial miró de reojo durante más de un siglo. Y mientras tanto, los espero aquí, en esta misma sección, para seguir desmenuzando cada estreno como si fuera una sobremesa de domingo.

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Silvia FerraroCultura y espectáculos

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