Olímpico le pintó la cara a Boca y se sacó la mufa en el Vicente Rosales
El equipo de Leo Costa goleó 93-80 al Xeneize, arrancó la temporada con un triunfo de jerarquía y dejó preguntas en el aire. Wrighten fue una topadora y la diferencia en el primer cuarto ya marcó el destino del partido.

Seamos sinceros: hay victorias que curan y otras que directamente te cambian la cara. La de anoche en el Vicente Rosales fue de las segundas. Olímpico le ganó 93-80 a Boca de punta a punta, sin sufrir más de la cuenta, y se sacó de encima esa mochila invisible que cargaba después de caer en el debut. La tribuna lo festejó como lo que fue: un golpe de autoridad.
Desde el salto inicial quedó en claro quién tenía las ideas más claras. En los primeros cinco minutos, el local ya ganaba 22-9, con un Ezequiel Paz intratable en la pintura y un Austin Wrighten que, a esta altura, parece llevar el manual del triple bajo el brazo. El primer cuarto fue un monólogo: 35-17 y albinegro mirando el horizonte con la frente alta.
Un segundo cuarto que dejó la diferencia casi cerrada
Al descanso, el tablero mostraba 55-34. Veintiún puntos de renta que parecían definitivos. Boca se fue al vestuario con más incógnitas que certezas, mientras que del lado de Olímpico los aportes llegaron de todos lados. Mariani firmó un ingreso bárbaro desde el banco, Paz seguía martillando y Wrighten, el dueño de la muñeca caliente, seguía clavando desde la línea de tres como si fueran gratis.
- Wrighten cerró con 27 puntos y cinco triples en nueve intentos, un 55% de efectividad desde el perímetro.
- Ezequiel Paz aportó 18 puntos y se adueñó de la zona pintada en los momentos calientes.
- Jeremías Frontera sumó 14 puntos y no falló desde la línea de libres en el cierre.
- Lucas Pérez fue el director de orquesta: 14 tantos y 9 asistencias para ordenar al equipo en los momentos de tormenta.
El tercer cuarto fue la única ventana de esperanza para el Xeneize. Monacchi se prendió en el tiro perimetral y Cáffaro empezó a hacer de las suyas abajo. La diferencia se recortó hasta 74-63 y la visita soñó con la levantada. Hasta el incontrol. Olímpico encontró en Paulo Almeida la pausa necesaria y administró la ventaja con la cabeza fría para sellar un triunfo que ilusiona.
En Boca, el principal anotador visitante terminó con 26 puntos y 10 rebotes, un doble-doble de respeto que, claro está, no le alcanzó para torcer la historia. Monacchi sumó 15 desde el banco, mientras que el resto del equipo quedó lejos del nivel mostrado por el local. Seamos sinceros: al Xeneize le falta aceitar la máquina y este tipo de cruces suelen funcionar como una prueba de fuego ineludible.
“Esta victoria nos da aire, pero todavía no ganamos nada. Hay que sostenerlo.”Leo Costa, entrenador de Olímpico
La gran pregunta queda flotando en el aire del Vicente Rosales: ¿Puede Olímpico sostener este nivel y pelear bien arriba en la Liga? Si la versión de anoche se convierte en la versión oficial, los de Leo van a ser un dolor de cabeza para cualquiera que se cruce en el camino. El próximo rival: a confirmar según el fixture, con la ilusión intacta y el estadio como trinchera.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Colapinto terminó 13.° en la práctica de Zandvoort y va por la clasificación Sprint

River Plate no se baja del mercado de pases: apunta a dos jugadores de Selección y una variante en ofensiva

