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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Picarones peruanos: la rosquilla andina que se sirve con miel de chancaca

Calabaza, boniato y una fritura breve en aceite bien caliente dan forma a uno de los dulces más antiguos de Lima. La cobertura de miel aromatizada completa un postre con raíces que cruzan dos tradiciones.

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Maximiliano PereyraÚltimo momento · · 2 min de lectura
Picarones peruanos: la rosquilla andina que se sirve con miel de chancaca

Qué son, dónde nacen y a qué saben los picarones, el dulce limeño de masa de calabaza y boniato que se fríe en aceite y se sirve bañado en miel de chancaca.

Una masa con historia y color

Los picarones son rosquillas fritas típicas de la cocina peruana. Su rasgo distintivo, según describe el material de referencia, es que la masa no se elabora con harina de trigo: lleva calabaza y boniato hervidos y reducidos a puré, lo que explica el color anaranjado y la textura aireada.

El postre combina dos tradiciones, la cocina andina previa a la llegada española y la repostería introducida durante la colonización. El resultado es un dulce que conserva ingredientes nativos y técnicas europeas de fritura.

Cómo se preparan

La calabaza y el boniato se pelan, se cortan en trozos y se cuecen unos quince minutos en agua hirviendo. Tras escurrirlos, se chafan con varillas y se pasan por un colador fino hasta conseguir un puré liso, detalla la guía consultada.

A ese puré se suman azúcar moreno disuelto en agua, levadura, anís y harina. La masa se amasa unos diez minutos y reposa tapada dos horas a temperatura ambiente.

  • Pelar y trocear calabaza y boniato; hervir quince minutos.
  • Chafar y colar hasta obtener puré liso.
  • Sumar azúcar moreno disuelta, levadura, anís y harina.
  • Amasar diez minutos y dejar reposar dos horas.
  • Freír en aceite caliente formando aros con manga pastelera.
  • Escurrir sobre papel absorbente hasta dorar parejo.

La fritura y la miel

La masa se introduce en aceite caliente con manga pastelera para formar aros. Si el centro tiende a cerrarse durante la cocción, unos palillos permiten abrirlo con movimientos circulares. Las rosquillas se retiran cuando están doradas en toda su superficie.

La cobertura clásica es miel de chancaca aromatizada, según el mismo material: se calienta miel con una rama de canela, cuatro clavos y piel de naranja durante cinco minutos; luego se retiran las especias y el líquido se vierte sobre los picarones antes de servir. Quien prefiera una versión más simple puede recurrir a miel de flores sin elaboración extra.

Con qué se acompañan

La fruta fresca de temporada es la opción más habitual para acompañar, señala la fuente. No compite con el dulzor de la miel y aporta frescura al plato.

El procedimiento y la composición descritos fueron confirmados por la guía de cocina consultada. La nota queda en desarrollo.

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Maximiliano PereyraÚltimo momento

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