Jueves, 27 de agosto de 2026
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Ecos del Oeste

Ridley Scott revisita “Legend” y se reconcilia con su propio fracaso: “La hice 25 años antes de tiempo”

A cuatro décadas de su estreno, el director inglés repasa en una entrevista la película de fantasía que protagonizó un joven Tom Cruise y reivindica un clásico de culto nacido antes de que el público masivo pudiera apreciarlo.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos · 27 DE AGO DE 2026 · 4 min de lectura
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“La hice 25 años antes de tiempo. Hoy en día, todas estas películas que se promocionan bajo el nombre de El Señor de los Anillos y Harry Potter son como Legend. Hacía tiempo que les había dado la espalda y pensé: maldita sea, debería haberla hecho ahora”. La frase es de Ridley Scott, pronunciada en una entrevista reciente con The Guardian, y resume medio siglo de mirada sobre una de sus películas más discutidas. Lo que en 1985 fue leído como un paso en falso del director de Alien y Blade Runner, hoy aparece como una suerte de profecía visual que el mercado no estaba listo para recibir.

Un cuento de hadas en el peor momento

Cuando Scott llevó Legend a los cines, ya era uno de los cineastas más respetados del planeta. Venía de reinventar la ciencia ficción con Alien, el octavo pasajero (1979) y Blade Runner (1982), dos films que habían marcado un antes y un después en la imaginación audiovisual de Hollywood. La apuesta de Legend era otra: un cuento de hadas oscuro, con bosques poblados de criaturas y un villano de operística presencia, en el que un joven leñador debía enfrentarse al Señor de las Tinieblas para salvar a los últimos unicornios y a la princesa de la que estaba enamorado. Tom Cruise, a punto de transformarse en la megaestrella que hoy conocemos, hacía del héroe; Tim Curry componía al villano con una intensidad que, con el paso de los años, terminó siendo lo más celebrado de la película.

El resultado en las salas fue durísimo. La crítica recibió la propuesta con frialdad, la distribución acumuló retrasos y la recaudación no llegó a cubrir el presupuesto: unos 23,5 millones de dólares frente a un costo estimado de entre 25 y 30 millones. Cruise, según reconstruyó la prensa especializada en más de una oportunidad, tomó nota: durante largo tiempo prefirió no volver a encabezar una producción de fantasía. Scott, en cambio, nunca terminó de aceptar el veredicto de la taquilla como una sentencia sobre la película misma.

El mercado que llegó tarde

La lectura que el director ofrece hoy, cuarenta años después, es la de un proyecto adelantado a su época. La trayectoria posterior del género de fantasía épica le da cierto respaldo: las grandes sagas de los años dos mil demostraron que el público respondía masivamente a universos con criaturas mágicas, héroes jóvenes y aventuras de escala descomunal, el mismo territorio que Legend había explorado mucho antes, aunque con una estética sombría y un tono de cuento oscuro que en su momento resultó difícil de clasificar para los ejecutivos de los estudios.

Con el paso de las décadas, la película fue encontrando a su público. La imaginación visual de Scott, la atmósfera onírica y, sobre todo, la actuación de Tim Curry como un villano de presencia imponente le ganaron una reputación que no tuvo en su estreno. Hoy Legend circula como una obra de culto entre los aficionados al género, con ediciones restauradas, reediciones en distintos formatos y un lugar propio en las listas de films de fantasía “malditos” que el tiempo terminó reivindicando.

  • Legend (1985), de Ridley Scott, disponible en distintas plataformas de streaming y en ediciones físicas restauradas, incluyendo el corte del productor y el del director, que difieren en montaje y banda sonora.
  • Para entender el contexto visual del director: Blade Runner (1982) y Alien, el octavo pasajero (1979), dos clásicos que siguen marcando la estética del cine contemporáneo.
  • Si la propuesta te atrapa, el ciclo de fantasía épica de los años 2000 que el propio Scott menciona: la trilogía de El Señor de los Anillos, de Peter Jackson, y las primeras películas de Harry Potter, útiles para comparar universos y criaturas.

Yo confieso que descubrí Legend mucho después de su estreno, en una copia gastada que alquilé un sábado por la tarde, y que me pasó lo que a tantos: la sensación de estar viendo algo fuera de época, como si la película hubiera llegado a la pantalla equivocada. Si nunca la viste, te la recomiendo sin reservas: es un portal de entrada a una fantasía menos limpia que las actuales, más cercana al sueño y a la pesadilla, que merece ser vista con paciencia y, sobre todo, con el oído atento a la música de Tangerine Dream en el corte europeo, que para mí sigue siendo la versión definitiva.

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Silvia FerraroCultura y espectáculos

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