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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Tequeños en casa: la técnica detrás del bocado venezolano que se come caliente y sin abrirse

La masa lleva ocho dobleces, un descanso breve y una fritura de un minuto. El secreto está en cerrar bien los pliegues para que el queso no se escape durante la cocción.

ML
Marisa LombardoPolítica municipal · · 2 min de lectura
Tequeños en casa: la técnica detrás del bocado venezolano que se come caliente y sin abrirse

La preparación casera de tequeños gira alrededor de un punto no negociable: la masa debe envolver al queso sin dejar aberturas. Cualquier falla en el sellado se paga en la fritura, cuando el relleno se escapa y arruina el bocado. Por eso las tiras se superponen y luego se hacen rodar entre las manos, para que la cobertura quede adherida y firme.

El aperitivo, habitual en fiestas y celebraciones en Venezuela, consiste en bastones de queso blanco recubiertos con masa y cocinados en aceite abundante. El queso llanero es el ingrediente tradicional de la receta, aunque puede reemplazarse por queso blanco de cabra, de pasta dura y con poca grasa. Ambos se consiguen en comercios de productos latinos.

La masa, paso a paso

El primer paso es mezclar la manteca cortada en cubos con los ingredientes secos. Con las puntas de los dedos se trabaja hasta obtener una mezcla de pequeñas migas. Después se abre un hueco en el centro, se incorpora el huevo y se suma parte de la harina. La leche se agrega de a poco, uniendo con las manos y sin amasar: la cantidad final depende de cuánto líquido absorba la harina.

  • Manteca en cubos, harina, sal, azúcar, huevo y leche, para la masa.
  • Agua, para pincelar las tiras antes de envolver el queso.
  • Aceite de oliva, en cantidad abundante, para la fritura.

Ocho dobleces y un descanso breve

Sobre una superficie enharinada, la masa se estira con palo de amasar, se dobla sobre sí misma y se gira 45 grados antes de volver a estirarla. El procedimiento se repite hasta completar ocho dobleces. Luego se cubre con un paño y se deja descansar entre 10 y 15 minutos.

Durante ese reposo se cortan los bastones de queso, de unos seis centímetros de largo por uno de ancho. La masa descansada se estira hasta alcanzar dos milímetros de espesor y se divide en tiras de aproximadamente un centímetro y medio de ancho. Cada tira debe medir entre tres veces y media y cuatro veces el largo del bastón. Se pincela con agua antes de envolver el relleno, para favorecer el sellado.

La fritura se realiza en una sartén honda con aceite caliente. Los tequeños se mueven para lograr un dorado parejo y tardan alrededor de un minuto. Después se escurren sobre papel absorbente y se sirven calientes. El dato central: un minuto decide entre un exterior crocante y un interior que conserve el queso derretido.

La receta disponible describe la técnica, las medidas del armado y los tiempos orientativos, pero no detalla las cantidades de los ingredientes. Quien quiera replicarla en casa deberá ajustar las proporciones a ojo, según la absorción de la harina y la cantidad de bastones que quiera armar.

ML
Marisa LombardoPolítica municipal

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