Tini Stoessel se plantó en el escenario y contó lo que le costaba: la depresión diagnosticada y el camino que todavía transita
En una pausa inesperada de su gira FUTTURA, la artista habló con el público salvadoreño sobre su salud mental, su tratamiento y la trastienda de su último disco. Repaso, en primera persona, de un mensaje que todavía resuena.

Hay una frase que Tini Stoessel repite cada vez que se sienta a charlar con quien quiera escucharla, y que volvió a decir anoche desde un escenario centroamericano: que la música, muchas veces, no se escribe con el intelecto sino con las tripas. Anoche, en El Salvador, en el marco de su gira FUTTURA, la artista se plantó delante de miles de personas y decidió abrir una de esas tripas delante de todos. Lo que contó no fue un rumor ni una especulación de redes: fue un diagnóstico médico, un nombre clínico y un proceso que, según sus propias palabras, todavía sigue en curso.
Una pausa en el show para hablar de lo que cuesta
La cantante detuvo el ritmo del recital para dirigirse al público con un mensaje que ella misma reconoció que no es fácil de pronunciar. Reveló que atravesó una depresión diagnosticada y que a día de hoy continúa bajo tratamiento profesional. "Yo pasé por un proceso que se llama depresión diagnosticado, y a día de hoy sigo con psiquiatra, con psicóloga", dijo desde el escenario, en un tramo del show que rápidamente empezó a circular en teléfonos, en redes y en portales de todo el continente. La frase no fue un guiño dramático ni una confesión al pasar: fue un intento consciente de correrse del personaje para hablarle de frente a la gente que la estaba mirando.
En ese mismo pasaje, Stoessel describió el acompañamiento que recibió de su entorno como parte central de su proceso. Mencionó a sus amigas de toda la vida, a su equipo de prensa que la acompaña desde hace años y al público como tres pilares que la ayudaron a sostenerse. "A día de hoy sigo con mis amigas de toda la vida, con mi equipo de prensa que me acompaña hace muchos años y con todos ustedes", expresó, en una enumeración que sonó menos a discurso preparado y más a reconocimiento sentido de quienes la bancaron en los momentos difíciles.
La trastienda de Un mechón de pelo
Lo que más me interesa destacar, porque creo que va a resonar entre quienes siguieron de cerca la salida de su último álbum, es la manera en que la cantante vinculó ese proceso personal con la producción de Un mechón de pelo, el disco que editó en 2024. Stoessel reconoció que cuando el material empezó a tomar forma sintió una mezcla de incertidumbre y vértigo, porque la propuesta la obligaba a exponer lados íntimos a los que no estaba acostumbrada a mostrar. "No sé si miedo, pero evidentemente no era algo a lo que yo estuviera acostumbrada a exponer, a decir", explicó sobre la decisión de publicar un disco que, visto en perspectiva, parece construido con pedazos de ese mismo recorrido terapéutico.
“Dejar estas versiones de uno mismo para convertirse en una diferente, pero de alguna manera poder convertir esos dolores en entendimiento, en aprendizaje, en algo que no querés que se vuelva a repetir en su vida, es muy valiente.”Tini Stoessel, durante su show en El Salvador
Esa reflexión me parece clave para entender el espíritu del disco y de la gira. No es un testimonio de víctima ni un descargo catártico: es la mirada de alguien que eligió mirar para atrás, nombrar lo que le pasó y tratar de transformar ese dolor en aprendizaje. Hay algo en sus palabras que me recuerda a esa tradición de artistas que usan la música como vehículo de autoconocimiento, y que cuando se animan a hablar en primera persona terminan ayudándonos a todos a ordenar nuestro propio mapa.
El pedido al público: hablar de salud mental y pedir ayuda
- Reconocer que la salud mental todavía es un tema tabú para muchas personas y que por eso hay que animarse a hablarlo.
- Buscar acompañamiento profesional, en su caso psiquiatra y psicóloga, sin sentir que eso es un fracaso ni un capricho.
- Aceptar que la red de contención (amistades, equipos de trabajo, público) es clave, aunque al final el salvavidas principal siempre lo tiene que tirar uno mismo.
- Darse más de una oportunidad para volver a empezar, incluso cuando el contexto parezca en contra.
En el tramo más político del mensaje, Stoessel sostuvo que hablar de salud mental para muchas personas todavía es un tema tabú, pero que es una realidad importante para todos. "Creo que hablar de salud mental para muchas personas quizás sigue siendo un tabú, pero es una realidad e importante para todos nosotros", dijo, y agregó, casi como una indicación concreta: "Hay que adentrarse en ese mundo, aunque cueste, e intentar estar mejor." Sobre el rol de cada persona en su propia recuperación, fue todavía más directa: "Al final siempre es uno el que, más allá de todas las personas que estén alrededor, se termina salvando."
Antes de retomar el show y volver a entregarse a la coreografía y al repertorio de FUTTURA, dejó una última línea destinada a quienes estuvieran transitando un momento difícil desde la propia platea: "Si hay alguien acá que está pasando por algo, dense una segunda, una tercera, una cuarta oportunidad para volver a empezar." Esa frase, que en el video viral se escucha entre aplausos, sintetiza bastante bien la lógica del mensaje entero: no se trata de romantizar el sufrimiento, sino de recordar que siempre hay margen para intentarlo de nuevo.
Mi lectura, después de escucharla varias veces
Si me permiten una opinión abrigada, lo que Tini Stoessel hizo anoche en El Salvador me parece un gesto poco habitual en el pop latino, sobre todo cuando se trata de artistas con audiencias masivas y adolescentes. No se limitó a compartir un diagnóstico como si fuera un dato de la previa: lo enmarcó en un proceso creativo, en una decisión de vida y en un llamado a la responsabilidad individual de cada oyente. A mí, que la vengo siguiendo desde sus primeros pasos televisivos y que la escuché cantar cuando todavía era una promesa que daba sus primeras notas en vivo, me cuesta no conmoverme con esa manera de abrirse. Le recomiendo a quien esté pasando por algo parecido que se quede con dos cosas: que pedir ayuda profesional no es un paso en falso y que, como dijo ella misma, siempre hay que darse otra oportunidad para volver a empezar. A veces, la frase justa cantada por la persona indicada, en el momento justo, vale más que cualquier protocolo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

El debut en silencio de "El precio de la red": nueve millones y un quinto puesto que preocupan a Sony

Netflix estrena la biopic oficial de Moria Casán con tres actrices en el rol

La canción que las une más allá del escenario: Rocío Igarzábal y el recuerdo vivo de Ernestina Pais
