Tuli Acosta, en primera persona: cuando un rumor se vuelve una causa judicial
La cantante cordobesa habló por primera vez en extenso sobre la versión que la vinculó a la separación de dos artistas cercanos. Relató cómo se construyó la mentira en redes, el impacto en su familia en Río Ceballos y los pasos legales que ya inició, con una mediación programada para el 16 de septiembre.

Lo escuché decir a Tuli Acosta, en una de esas entrevistas donde la voz se va quebrando apenas uno empieza a hilar las frases, y me quedó dando vueltas una idea simple: cuando un rumor se vuelve masivo, la verdad deja de tener peso propio. "Es la primera vez que me enfrento a algo tan masivo, de ver mi nombre en todos lados con una carátula de una 'tercera en discordia' con uno de mis mejores amigos", me dijo la cantante cordobesa, y ahí entendí que la nota iba a ser menos un repaso de hechos y más una conversación sobre cómo se pudre el aire cuando alguien decide construir una mentira en redes.
Una versión que no nació como chisme
Acosta describió con una claridad casi didáctica el mecanismo por el que su nombre empezó a circular vinculado a la separación de dos artistas con los que tiene trato cotidiano. En su relato, la versión no fue un comentario suelto en una plaza digital: una vez que su nombre apareció en el centro de la escena, otras personas se fueron sumando con supuestos datos, pantallas, capturas y lecturas con sobreimpresa para darle volumen. "No fue un chisme, fue literalmente algo que se construyó para justamente atacar mi dignidad y mi honor", sostuvo, y comparó la velocidad de propagación con la de "un virus", una imagen que no es exagerada si uno piensa cómo se replica un audio de WhatsApp entre grupos de madres y grupos de fans a la vez.
“Trataron de implantar una mentira muy grande y generaron que ni siquiera la palabra de los protagonistas tuviese valor; ellos decían que no e igualmente insistían con eso.”Tuli Acosta
Lo que más la golpeó, según contó, fue que ni siquiera las desmentidas públicas de los directamente involucrados lograran apagar el rumor. Esa parte me parece clave, porque desnuda algo que muchos sabemos y pocos queremos decir: cuando una narrativa se instala, la aclaración de los protagonistas termina funcionando como confirmación para los que ya estaban convencidos. Acosta lo puso en sus palabras: si los protagonistas dicen que no e igual se insiste, el problema ya no es la verdad, es el relato.
La amistad con Luck Ra y las conversaciones en privado
Durante ese período, la cantante mantuvo charlas privadas con los dos artistas apuntados. Con Luck Ra, amigo de hace años, la estrategia fue tratar de que la exposición no modificara la amistad. "Nos comunicábamos como amigos. Los consejos que yo le daba a él eran intentando sacarme a mí del medio y viceversa", explicó. Lo concreto: salieron menos, se cuidaron de no generar una foto juntos que pudiera ser leída como señal, y aprendieron a medir cada paso en público. Es el costo menos visible de estos escandalitos: no es solamente la fama del otro la que queda condicionada, es la vida cotidiana de todos los que están alrededor.
Río Ceballos, la familia y la sensación de estar observada
El impacto no se quedó en el plano artístico. Acosta contó que empezó a sentirse observada en situaciones comunes y que el escandalito se metió de lleno con su familia en Río Ceballos, Córdoba. Viajó una semana para estar con ellos, contenerlos y, sobre todo, explicarse en la mesa de casa. Hasta esa decisión, ironía mediante, fue leída por algunos como una confirmación de que tenía algo que esconder. "Realmente te ponen entre la espada y la pared con simplemente una expansión de una mentira en redes", resumió, y no hace falta ser famoso para sentir el peso de esa frase, porque cualquiera que haya lidiado con un malentendido viral sabe lo rápido que una foto vieja puede transformarse en prueba.
La causa judicial y la mediación del 16 de septiembre
Si me permiten la recomendación en primera persona, vale la pena escuchar la entrevista completa, porque hay algo que la cantante deja flotando y que me parece lo más honesto de toda la charla: la idea de que en estas situaciones no se trata sólo dear lo que es y lo que no es, sino de aceptar que hay un daño que, una vez instalado, ya no se borra con un comunicado. Acosta sabe que la mediación puede cerrar un expediente, pero no necesariamente cerrar el juicio social. Y aun así, da el paso. Eso, en un presente donde la mayoría elige mirar para otro lado, no es poco.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Uma Thurman: ¿Por qué rechazó roles de acción tras 'Kill Bill'?

Nuevas Imágenes de la Próxima Película de Karate Kid Despiertan Expectativas

Samuel L. Jackson se refirió a su encuentro con Marlon Brando: “Me dio su número de teléfono y cuando llamé era un restaurante chino”
