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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ecos del Oeste

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Un cerebro de mosca digital que clasifica correos, juega al Doom y decide inversiones

Un mapa neuronal de la Drosophila melanogaster con más de 166.000 neuronas se convirtió en un banco de pruebas para tareas que van desde ordenar mensajes hasta mover un personaje en un videojuego o simular operaciones con criptomonedas.

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Agustina BianchiTecnología · · 2 min de lectura
Un cerebro de mosca digital que clasifica correos, juega al Doom y decide inversiones

¿Puede el sistema nervioso de una mosca servir para clasificar correos electrónicos, jugar al Doom o decidir si conviene comprar una criptomoneda? La pregunta parece absurda, pero un equipo de investigadores se la tomó en serio y los resultados, aunque modestos, abren una ventana inesperada a la neurociencia computacional.

Un cerebro entero en una computadora

El modelo se llama MaleCNS v1.0 y reconstruye digitalmente el sistema nervioso central de una mosca de la fruta macho adulta. Contiene más de 166.000 neuronas, alrededor de 125 millones de conexiones y unos 11.700 tipos celulares, según detallaron los equipos de Google Research, el HHMI Janelia Research Campus, Harvard y Princeton que participaron en el proyecto. Además del cerebro, incluye el cordón nervioso ventral, lo que permite observar cómo un estímulo sensorial termina traducido en un movimiento del insecto.

  • Clasificar correos: alcanzó cerca del 80 % de la precisión de una red neuronal artificial pequeña, un rendimiento relativo que sirve como referencia pero no como tasa de aciertos sobre el total de mensajes.
  • Jugar al Doom: el ingeniero Alex Wormuth vinculó la simulación con el juego, convirtiendo las imágenes de la pantalla en estímulos que recorren las neuronas sensoriales y se traducen en acciones de control.
  • Decidir inversiones en Stonkfly: un proyecto que toma gráficos financieros para operar con criptomonedas en una cartera virtual, con ganancias que activan una señal asociada a 15 células y pérdidas que estimulan otras dos vinculadas a respuestas aversivas.

En el caso de Doom, la red recibe información de brillo y color de cada cuadro y la procesa como si fueran señales visuales del insecto. Cuando el personaje recibe daño sin morir, determinadas células dopaminérgicas emiten una señal de refuerzo, una especia de interno que ajusta el comportamiento de la simulación.

Otros usos y limitaciones

Otros desarrolladores llevaron el conectoma a Super Mario 64, Beat Saber, salas de escape virtuales e incluso a la creación de tipografías. En todos los casos hace falta agregar una capa de simulación encima del mapa de conexiones para que la red interactúe con cada aplicación. Los propios autores aclaran que estas pruebas son experimentales, que las simulaciones pueden ser más lentas y menos precisas que una red artificial diseñada a medida, y que todavía faltan más ensayos para dimensionar su verdadero alcance. Si te sirve, probalo como lo que es: un laboratorio para entender cómo procesa información un cerebro animal, no una herramienta lista para reemplazar a la inteligencia artificial de todos los días.

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Agustina BianchiTecnología

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