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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ecos del Oeste

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Un Walkman dorado para los que todavía creen que la música se escucha, no se consume

Sony presentó el NW-WM1ZM3, un reproductor de alta fidelidad con chasis de cobre y tornillos bañados en oro que costará 5.899 dólares y llegará en enero de 2027. La nueva bestia audiófila reabre el debate sobre hasta dónde vale la pena llegar para escuchar un disco como.

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Silvia FerraroCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Un Walkman dorado para los que todavía creen que la música se escucha, no se consume

"El que no arriesga, no oye", decía un viejo técnico de sonido de la calle Corrientes, mientras soldaba un cable a la madrugada en un estudio de Constitución. Algo de esa filosofía parece haber quedado flotando en las oficinas de Sony, porque la compañía acaba de presentar el NW-WM1ZM3, la nueva bestia de su línea Signature, un Walkman que ya no es simplemente un reproductor sino un objeto de devoción: chasis de cobre libre de oxígeno al 99,99 por ciento, tornillos bañados en oro, pantalla táctil de 5,5 pulgadas y un precio de preventa de 5.899 dólares que, a valores del mercado argentino de hoy, duele hasta traducirlo.

El oro no es capricho, según Sony

La compañía japonesa no presenta el baño dorado como un alarde estético, aunque la tentación decorativa resulta innegable. Explica que el tratamiento de baja resistencia sobre los tornillos asegura una conexión a tierra estable, y que esa estabilidad se traduce en graves más firmes, un escenario sonoro más amplio y unas frecuencias altas que, prometen, fluyen con menor distorsión. Es, en definitiva, la misma lógica que desde hace décadas mueve al mundo audiófilo: cada eslabón de la cadena cuenta, y un solo punto débil puede arruinar el viaje.

  • Chasis de cobre OFC al 99,99 por ciento, mecanizado con precisión milimétrica.
  • Tornillos bañados en oro para mejorar la conexión a tierra y, según Sony, el sonido.
  • Motor de remasterización DSD propio de la casa, pensado para devolverle cuerpo a grabaciones digitales.
  • Pantalla táctil de 5,5 pulgadas para navegar la biblioteca y los servicios de streaming.
  • Autonomía declarada de 35 horas, una cifra holgada para viajes largos.
  • Precio de preventa: 5.899 dólares, con lanzamiento previsto para enero de 2027.

En términos técnicos, el NW-WM1ZM3 hereda y refina lo que Sony viene construyendo desde hace varias generaciones. El motor de remasterización DSD sigue siendo la carta fuerte: una suerte de traducción instantánea que toma archivos digitales y los reconstruye en una capa más cercana al original analógico, al menos en teoría. La pantalla táctil, grande para los estándares de un reproductor portátil, reconoce gestos y permite manejar plataformas de streaming, algo impensado para los primeros Walkman de cassete que asomaron en la calle Florida allá por los años ochenta, cuando un caddy con cinco pilas grandes y un par de auriculares de espuma era todo un manifiesto de modernidad.

Tampoco es la primera vez que Sony se anima a este segmento. En 2022 había lanzado el NW-WM1ZM2, un aparato que en su momento también parecía un disparate a 3.200 dólares y que hoy, curiosamente, se consigue en el mercado de segunda mano por alrededor de 1.500 dólares, una cifra que, aunque sigue siendo alta, vuelve accesible la línea a un público que siempre quiso entrar y nunca se animó. La pregunta, claro, es si este nuevo modelo también va a depreciarse o si, por el contrario, el baño dorado lo va a convertir en una pieza de colección más buscada por los que ven en el audio portátil un hobby de larga data.

Yo, que crecí escuchando cassettes en un walkman de los ochenteros que mi viejo me regaló para el viaje de egresados y que después pasé por el discman, el mp3 y un sinfín de auriculares cada vez más finos, no puedo evitar mirar este NW-WM1ZM3 con una mezcla de fascinación y de sana perplejidad. Fascinación, porque hay algo genuinamente artesanal en la idea de construir un aparato así, con la misma paciencia con la que un lutier elige la madera para un violín. Sana perplejidad, porque seis mil dólares es el sueldo de varios meses de laburo para la enorme mayoría de la gente que, aún así, sigue amando la música con la misma intensidad con la que la amábamos en los tiempos del cassette.

“Lo que se pregunta uno, entonces, caminando por Arenales o por Avellaneda con los auriculares puestos, no es si el NW-WM1ZM3 suena bien. Sony se encargará de que así sea, al menos sobre el papel. Lo que se pregunta uno es a quién le habla este aparato en una época en la que toda la música del mundo cabe en un teléfono que llevamos en el bolsillo. Si la respuesta sos vos y tenés los pesos, te diría, sin ironías, que lo disfrutes: pocas veces un objeto logra que, antes de darle play, uno se detenga a pensar en todo lo que está del otro lado de la música.”Silvia Ferraro
SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos

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