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Una sombrerera de Palermo se puso al frente del vestuario de la serie de Moria Casán: siete meses, ferias americanas y una sola reunión con La One

Florencia Tellado tiene 43 años, dos décadas de carrera en publicidad y producción audiovisual y acaba de cerrar su trabajo más ambicioso: vestir a Griselda Siciliani en la ficción biográfica sobre la vedette. Desde su taller recién inaugurado en Matienzo, cuenta cómo se construyó un guardarropa sin orden cronológico y por qué su próximo objetivo es Lady Gaga.

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Emanuel CastilloEducación y universidad · · 3 min de lectura
Una sombrerera de Palermo se puso al frente del vestuario de la serie de Moria Casán: siete meses, ferias americanas y una sola reunión con La One

A los 43 años y después de 22 trabajando en vestuario publicitario, Florencia Tellado terminó su primer gran encargo en ficción: los trajes de la serie biográfica de Moria Casán, protagonizada por Griselda Siciliani. El proyecto le demandó siete meses, entre julio de 2025 y febrero de 2026, y la obligó a recorrer ferias americanas de Buenos Aires en busca de piezas que pudieran pasar por archivo histórico sin perder el pulso estético de la vedette.

¿Cómo llegó una publicitaria a la serie más ambiciosa del año?

Tellado recibió la propuesta por un audio de WhatsApp, en medio del ruido de un cumpleaños infantil. Un director audiovisual la convocó para hacerse cargo del vestuario de la ficción. Ella nunca había trabajado en narrativa serializada: su trayectoria estaba del lado de los comerciales y los videoclips. Aceptó igual y se plantó frente al desafío con una premisa clara: identificar de inmediato qué pertenecía al universo de Moria y qué no.

“Tiene un estilo muy definido. En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no.”Florencia Tellado

¿Qué decisiones hubo que tomar para reconstruir la vida entera de Moria en una serie?

  • La producción abarca toda la vida de la vedette sin orden cronológico, lo que obligó a construir un guardarropa coherente que pudiera reconocerse en cualquier escena y en cualquier época.
  • Las piezas más importantes se hicieron a medida para cada actriz, con foco en las protagonistas.
  • El resto se resolvió con alquiler, compra o refacción de prendas existentes.
  • Gran parte del material vintage se rastreó en ferias americanas durante los meses de rodaje, un trabajo de arqueología textil en pleno Palermo.
  • La clave estética fue respetar la paleta y los estampados que la propia Moria popularizó a lo largo de décadas.

En paralelo a la publicidad, Tellado se formó como milliner, es decir, diseñadora de sombreros. Estudió con Hilda Juárez, sombrerera del Teatro Colón; con Laura Noetinger, la elegida por la reina Máxima de Holanda; y con Noel Stewart en Londres, responsable de piezas para Givenchy, Valentino, Mulberry y Roland Mouret. De esa etapa rescata un principio que repite en su taller: el silencio y la precisión, porque un error mínimo arruina el resultado final. Ese mismo criterio lo aplicó en el sombrero que lució Paco Amoroso para su presentación en el Tiny Desk, uno de los encargos que la empezaron a ubicar, y también en las piezas que la producción de Marilyn Manson le solicitó por Instagram.

¿Qué cuenta la única reunión con La One?

Tellado y Moria Casán tuvieron un solo encuentro presencial durante todo el proceso. La reunión sirvió para calibrar tonos, texturas y referencias, pero la mayor parte del trabajo se construyó sobre archivo, investigación y el conocimiento acumulado que la diseñadora tenía de la vedette. La propia Tellado lo resume con una frase que repite cada vez que le preguntan por el personaje: "Lo único que tenía en la cabeza era a Moria. Pensaba cómo representarla siendo fiel a su estilo tan único".

¿Qué viene después de Palermo?

Con la serie terminada, Tellado acaba de inaugurar su propio taller sobre la calle Matienzo, en un loft de 145 metros cuadrados con luz natural, desde donde recibe encargos de vestuario y accesorios. El espacio es también una declaración de intenciones: dejar de trabajar a domicilio y centralizar la producción en un lugar propio. El próximo objetivo que se puso es ambicioso y lo dice sin rodeos: vestir a Lady Gaga. Falta, claro, que el encargo llegue. Mientras tanto, en Matienzo siguen entrando sombreros, pedidos de publicidad y la consulta inevitable de quien se entera de quién fue la sombrerera que vistió a Moria Casán en la pantalla.

EC
Emanuel CastilloEducación y universidad

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