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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ecos del Oeste

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Volver o esperar: el dilema íntimo de Mirtha a los 99, después de decir "esta vez la pasé mal"

A dieciocho días del alta por una neumonía bacteriana, la conductora habló con su amigo Carlos Rottemberg y blanqueó lo que sintió. Su contrato de televisión vence en semanas y la decisión abre interrogantes sobre el futuro de su ciclo.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
Volver o esperar: el dilema íntimo de Mirtha a los 99, después de decir "esta vez la pasé mal"

Hay una frase que Mirtha Legrand repitió a lo largo de décadas y que cada tanto vuelve a su boca con la misma frescura de siempre, como si el tiempo no pasara por ella ni por sus palabras, y es por eso que cada vez que uno se sienta a escribir sobre su nombre siente que está contando algo que todavía no terminó de escribirse, porque con Mirtha nunca termina.

Yo conozco este oficio de contar vidas públicas desde hace rato y muy pocas veces una noticia se mueve entre dos aguas tan delicadas como la que rodea a la conductora en estos días, porque por un lado está la alegría lógica de cualquier alta médica después de 18 días de internación en el Sanatorio Mater Dei por una neumonía bacteriana, y por el otro aparece una confesión que ella misma le hizo a quien ella considera de su máxima confianza, su amigo y productor teatral Carlos Rottemberg, palabras más, palabras menos textuales, en una llamada breve y a cara de perro, como me imagino que fueron, porque así se habla entre gente que se quiere y se conoce de toda la vida: "esta vez la pasé mal".

Un alta con paseo a Mar del Plata y un llamado que dice todo

La conversación ocurrió a las pocas horas de que Legrand dejara la clínica el pasado 6 de octubre, y Rottemberg la contó este mediodía en la Feria del Libro de Rosario, donde estaba presentando su libro, lo cual le dio a la revelación un tono casi confesional, de esos que uno se permite cuando ya no está parado frente a un micrófono de televisión sino rodeado de libros y de gente que lee, que es un público que suele ser más benévolo con las verdades incómodas.

Rottemberg se permitió un costado más personal y contó que, en lugar de saludarla con la fórmula de cortesía a la que cualquiera acudiría después de 18 días de internación, apeló a esa frase suya, ya clásica, sobre el país que los argentinos le vamos a dejar a Mirtha, y dijo, casi como pidiendo perdón por la insistencia: "cuando hace veintipico de años la dije por primera vez parecía una afrenta", en una Argentina que estaba muy lejos de parecerse a la que hoy la escucha como si fuera una advertencia cierta, porque Mirtha cumplirá cien años el próximo 23 de febrero y la frase, según su autor, terminó siendo profecía, y eso le duele, claro que le duele.

El contrato vence y la pregunta queda abierta

Sobre la continuidad del ciclo en la pantalla, el productor fue categórico en no ir más allá de lo que sabe, y cuando le preguntaron por la rehabilitación y por la vuelta eventual a la televisión respondió con apenas dos palabras, esas dos palabras que en la boca de Rottemberg suenan a prudencia y también a cariño: "eso se verá", y a esa frase mínima le agregó un dato muy concreto y muy fuerte, que el contrato de Legrand con el canal vence en las próximas semanas, y que por ahora no hay nada firmado ni nada descartado, y cuando le consultaron si se iba a renovar cerró con una sentencia breve que parece salida de alguien que aprendió mucho mirando vivir a Mirtha: "a veces más es menos", como diciendo que agregarle pantallas a quien ya se expuso durante décadas puede ser una forma de quitarle, en vez de sumarle.

Juana al frente, Nacho al volante y una vuelta que parece un mensaje

Mientras se despeja el futuro contractual, el ciclo sigue funcionando con Juana Viale al frente, la nieta que se puso al hombro la conducción con una naturalidad que contagia, y que el sábado pasado contó con esa mezcla de seriedad y humor que heredó de su abuela que Mirtha, ni bien salió de la clínica, se subió a un auto con su nieto Nacho y le pidió seguir viaje hasta Mar del Plata, como si lo que más necesitara después de 18 días encerrada entre cuatro paredes blancas no fuera un reposo estricto sino sentir el aire de la ruta, oler el mar y comprobar que Argentina, esa que le vamos a dejar, todavía existe y todavía tiene horizonte.

  • Legrand estuvo internada 18 días en el Sanatorio Mater Dei por una neumonía bacteriana.
  • Recibió el alta el 6 de octubre y sigue su recuperación en su domicilio con controles médicos.
  • Su nieta Juana Viale continúa conduciendo el ciclo en su reemplazo.
  • La conductora cumplirá 100 años el próximo 23 de febrero.

A mí, si me preguntan en lo personal, y acá me tomo la licencia de opinar como firmante de esta nota y no como cronista neutral, me parece que la mejor forma de querer a Mirtha hoy es dejar que el cuerpo y el alma le marquen el ritmo, y si el cuerpo le pide Mar del Plata, que vaya a Mar del Plata, y si el alma le pide volver a la mesada de su ciclo, que vuelva, pero siempre que la decisión pase por ella y no por la urgencia de un contrato que vence, porque después de 99 años vividos con la frente alta, lo único que le falta no es una fecha en la pantalla, sino la libertad entera de elegir el día, y esa libertad, que es la más preciada, no se firma en ningún papel.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos

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