A tres décadas del adiós de Gilda, el viaje íntimo de una canción que se negó a morir con ella
Miriam Alejandra Bianchi tenía 34 años cuando el destino la frenó sobre la ruta, pero su voz más emblemática estaba destinada a cruzar fronteras y sobrevivir al silencio. Repasamos la historia oculta detrás de "No me arrepiento de este amor", el tema que la inmortalizó y que nació en una jornada marcada por un resfriado, un productor ausente y una decisión que cambió todo.

Yo siempre digo que hay canciones que no se bancan el paso del tiempo y otras que, justamente, nacen para desafiarlo, y "No me arrepiento de este amor" es de las que se empecinan en quedarse cuando todo lo demás se va. La letra arranca con esa confesión tan cruda que ya parece un mantra popular, y lo mejor es que no fue escrita para ser un himno masivo ni mucho menos: fue compuesta íntegramente por la propia Gilda y dedicada a Juan Carlos "Toti" Giménez, el músico y productor que compartía con ella buena parte del trabajo artístico de aquella etapa. Lo más conmovedor, y esto Giménez lo contó en más de una oportunidad, es que Gilda no quiso acreditar la coautoría del tema pese a la colaboración habitual que tenían, como si aquella canción fuese un mensaje personal disfrazado de cumbia.
Para entender por qué esta composición pesa tanto en la memoria colectiva hay que retroceder hasta el momento exacto en que se grabó, porque el contexto lo explica casi todo. Miriam Alejandra Bianchi había nacido el 11 de octubre de 1961 en Buenos Aires, venía de trabajar como maestra jardinera y había ingresado al circuito tropical después de animarse a responder una convocatoria para integrar una banda. Esa decisión, que parece pequeña contada así pero enorme en la vida de cualquiera, implicó dejar la docencia y reorganizar por completo su vida familiar y profesional.
Una grabación con ausencias, mocos y mucha fe
La sesión de grabación de "No me arrepiento de este amor" tuvo sus bemoles, y eso también forma parte del mito. El productor José "El Cholo" Olaya no estaba convencido de incluir el tema en el disco, así que, según el relato de Giménez, la canción se terminó registrando mientras él estaba de viaje en Perú. Y como si el destino quisiera agregarle épica al asunto, ese día Gilda estaba resfriada, con la voz congestionada, y el arreglo de teclado se usó para reforzar justamente uno de los pasajes más vulnerables de su interpretación. El resultado fue mágico igual, porque a veces las canciones grandes nacen en las condiciones más adversas.
“No me arrepiento de este amor, aunque me cueste el corazón.”Fragmento de "No me arrepiento de este amor", Gilda (1994)
- Nació con el primer de los discos: la canción abre "Pasito a pasito con… Gilda", su tercer álbum, editado en 1994.
- Éxito del otro lado de la frontera: la primera recepción fuerte llegó desde Bolivia y Perú, donde la cantante hizo presentaciones y actuó en televisión.
- Consagración a título póstumo: en Argentina, el reconocimiento masivo llegó entre 1997 y 1998, después de su muerte, cuando el álbum volvió a circular y el tema ganó radios, TV y pistas de baile.
- Salto al rock nacional: en 1998, Attaque 77 publicó su propia versión, lo que amplió el alcance del tema fuera del circuito tropical.
- Huella en el cine: en 2016 se estrenó la película biográfica homónima, con Natalia Oreiro como Gilda, quien la definió como "una mujer que tuvo que luchar contra muchos prejuicios sociales, culturales y familiares".
La fe popular y el costado humano que sobrevive
Con el correr de los años la figura de Gilda se fue rodeando de una devoción muy particular, casi religiosa, con fieles que peregrinan al lugar del accidente en Entre Ríos y que le atribuyen milagros a su intercesión. Yo, que cubro cultura desde hace rato, he visto cómo esa mística se mezcla con la adoración por una artista que se corría del molde de la cumbia de su época, y la explicación que da Oreiro me parece de las más justas: era una mujer que tuvo que vencer muchos prejuicios para poder ser quien quería ser. En una época donde el tropical era un mundo muy de hombres, Gilda se plantó con voz propia y se ganó un lugar que nadie le regaló.
A más de tres décadas del accidente en la Ruta Nacional 12, donde Gilda murió el 7 de septiembre de 1996 a los 34 años, su tema insignia sigue siendo la puerta de entrada más frecuente a su historia. Les digo siempre esto a los amigos que me preguntan por dónde arrancar para conocer a una artista: empiecen por "No me arrepiento de este amor" y después sigan por el resto del disco, porque ahí van a encontrar a una mujer que apostó todo a lo que sentía y que, contra todos los pronósticos, terminó escribiendo una de las páginas más lindas y más tristemente celebradas de la música popular argentina.
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