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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ecos del Oeste

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Bossi en seis pieles: el actor que se borra para dejar entrar al personaje

Estrena en Disney+ una serie de seis episodios independientes escrita y dirigida por Marcos Carnevale, donde el imitador clásico del teatro argentino se anima a registros dramáticos que venía postergando.

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Silvia FerraroCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
Bossi en seis pieles: el actor que se borra para dejar entrar al personaje

Como decía el Tato Bores en una de sus ironías memorables, el verdadero artista es el que se anima a dejar de ser el mismo frente al público, y algo de esa parece haber encontrado Martín Bossi a la hora de ponerse al hombro un proyecto que le pide exactamente eso: dejar de ser él para ser otros seis. Les cuento de qué se trata "Amores inesperados", la comedia dramática que acaba de desembarcar en Disney+ con el sello del realizador Marcos Carnevale, y que reúne a Bossi en seis episodios autoconclusivos, cada uno con su personaje, su historia y su manera de entender el amor.

La serie se filmó hace ya cuatro años, pero llega ahora a la plataforma en un momento particular de la carrera de su protagonista, porque marca un giro respecto de aquello que lo hizo famoso durante décadas en el circuito teatral porteño: las imitaciones, las caracterizaciones humorísticas, el show unipersonal donde el actor se lucía mimando a las celebridades. Aquí, en cambio, Bossi construye un ladrón, un enfermero, un mozo, un empleado de peaje, un profesor de tenis y un hombre encerrado en un departamento durante las fiestas. Cada capítulo es independiente, pero todos giran alrededor del amor como eje, y proponen un vértice distinto de ese sentimiento: el obsesivo, el imposible, el no correspondido, el sorprendente y el temido.

Un elenco que cruza generaciones

  • Betiana Blum, en uno de los papeles con mayor peso dramático de la serie.
  • Osvaldo Santoro, con la solvencia de siempre para sostener escenas de conversación.
  • Patricia Palmer, que aporta el oficio de las comedias clásicas del cine argentino.
  • Eleonora Wexler, Jorgelina Aruzzi y Julieta Cardinali, encargadas de las parejas femeninas en distintos episodios.
  • Lula Rosenthal y Karina Hernández, en roles que completan el mosaico de historias cruzadas.

El propio Bossi reconoció en diálogo con la prensa que el proyecto le significó un sacudón, porque lo obligó a salir del lugar que lo hizo conocido y meterse en veredas por las que nunca había caminado del todo. Lo dijo con esa franqueza que lo caracteriza, casi como pidiendo permiso: "Soy un pésimo actor. Soy muy mal actor porque no sé actuar. Yo 'soy' esos personajes". La frase, lejos de sonar a falsa modestia, parece sintetizar un método de trabajo que él describe como una internalización casi total del personaje, al punto de dejar de "actuar" para simplemente habitarlo. Sus profesores de teatro, según contó, le marcaron más de una vez que ese grado de entrega podía resultar excesivo, y sin embargo fue exactamente ese registro el que le terminó abriendo la puerta a papeles como los de esta serie.

“Enano, no tenés que estar cómodo, un actor que está cómodo más de dos veces seguidas me preocupa.”Graciela Borges, según el recuerdo de Martín Bossi

Bossi suele repetir esa frase como una especie de mantra que aprendió al lado de figuras grandes del escenario argentino, y en este caso la llevó hasta sus últimas consecuencias: el rodaje se hizo episodio por episodio, lo que le permitió concentrarse de a un personaje por vez. Los tres episodios de tono más cómico, el del ladrón, el del peaje y el del profesor de tenis, fueron los más llevaderos, mientras que los de carga dramática más intensa le exigieron una preparación emocional sostenida durante varias semanas. Carnevale, con quien el actor ya había cruzado caminos en cine, le propuso una estructura de antihéroes cotidianos, ninguno demasiado extraordinario, todos atravesados por un encuentro amoroso que les desordena la vida, y ese punto de partida común es el que permite que la serie funcione como un rompecabezas donde las piezas se parecen pero no se repiten.

El amor como gesto político en la era del streaming

Hay algo que me parece y que vale la pena subrayar: la elección del amor como hilo conductor no parece casual ni naïve en un catálogo de plataformas donde predominan el suspenso, la violencia y el thriller psicológico. El propio Bossi lo planteó en esos términos cuando presentó el proyecto: "Es como un respiro". Y agregó, con la picardía que lo distingue, que su próximo espectáculo teatral también va a girar alrededor de ese mismo tema, como si hubiera decidido tomar la apuesta temática en serio y sostenerla en el tiempo, sin importar el formato.

Si me preguntan a mí, después de tantos años de seguir la trayectoria de Bossi desde las plateas de los teatros de la calle Corrientes, les diría que esta serie les va a gustar especialmente a quienes lo conocen por el humor y a quienes lo subestiman por el humor al mismo tiempo. A los primeros, porque van a descubrir un registro dramático que él venía insinuando en vivo pero que aquí termina de cuajar con el sostén de un director como Carnevale y de un elenco donde conviven nombres históricos del cine argentino con actrices que se mueven con soltura en la pantalla chica. A los segundos, porque van a comprobar que un actor formado en la caricatura y en la sátira puede construir personajes con psicologías, voces y corporalidades propias sin necesidad de pedir permiso ni de pedir perdón. La pueden ver en Disney+, los seis episodios, y créanme que vale la pena tomarse el tiempo de maratonearla en orden, aunque cada capítulo funcione también como un relato autónomo que se banca su propio conflicto de principio a fin. Se los recomienda, como siempre, esta servidora que se da el gusto de firmarles desde Cultura y Espectáculos.

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Silvia FerraroCultura y espectáculos

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