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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ecos del Oeste

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Cuando Brendan Fraser y Rachel Weisz sacudieron la arena del cine con una momia que no quería descansar en paz

A 25 años del estreno de La momia, repaso por la trilogía que combinó aventura, romance y terror en las ruinas de Hamunaptra, con la firma de Stephen Sommers.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Cuando Brendan Fraser y Rachel Weisz sacudieron la arena del cine con una momia que no quería descansar en paz

Dicen que la arena del desierto guarda secretos que ni el viento se anima a contar, y algo de eso atraviesa La momia, la película que Stephen Sommers estrenó en 1999 y que se convirtió en una de esas aventuras de sábado a la tarde que uno termina viendo dos veces sin darse cuenta. La vi por primera vez en un cine de calle Lavalle, en plenacity porteña, y salí con esa sensación agridulce de quien quiere volver a sentarse en la butaca apenas se encienden las luces. Me pasó otra vez, y otra. Por eso la recuerdo con cariño y por eso me animo a revisitarla ahora, cuando se cumplen un cuarto de siglo de su desembarco en las salas.

La historia arranca con una expedición a unas ruinas egipcias y de ahí en más no hay un solo minuto de respiro. Brendan Fraser compone a Rick O'Connell, un aventurero de los que ya casi no quedan en el cine, y Rachel Weisz se pone en la piel de Evelyn Carnahan, una egiptóloga despistada y corajuda que se roba la función cada vez que aparece en cuadro. Los dos llegan a Hamunaptra con la expectativa de encontrar vestigios desconocidos y terminan despertando a Imhotep, un sacerdote maldito que vuelve a la vida con muy malas pulgas y con un hambre de venganza que pone en jaque al mundo entero.

Tres películas para una saga que aún se recuerda

Aquel primer film abrió una trilogía que el público argentino siguió muy de cerca. El recorrido se completa con El regreso de la momia, que llegó a los cines en 2001, y con La momia: La tumba del emperador Dragón, que se estrenó en 2008 con Jet Li como villano principal. Tres películas que tomaron al monstruo clásico de Universal, lo vistieron con ropa de aventura contemporánea y le inyectaron una buena dosis de acción, humor y romance. Una combinación que, a esta altura, ya es marca registrada de la saga.

  • La dupla entre Fraser y Weisz, que funciona tanto en las escenas de acción como en los momentos más íntimos.
  • El cruce de géneros: aventura, terror y comedia conviven sin pisarse.
  • Las referencias al cine de Indiana Jones, sobre todo en la mezcla de exploración, riesgo y romance.
  • La construcción del villano Imhotep, uno de los más recordados de la última década del siglo pasado.
  • El despliegue visual de las ruinas de Hamunaptra, que sigue impresionando.
  • El tono de película de aventuras para todo público, ideal para ver en familia.

La propuesta de Sommers recupera al monstruo clásico de Universal dentro de una película orientada a la aventura. El terror forma parte de la trama, pero comparte espacio con las escenas de acción y el vínculo entre Rick y Evelyn. La amenaza de Imhotep funciona como el motor que reúne esos componentes a lo largo del relato y sostiene un ritmo que no da respiro. Lo mejor es que, aun pasando los años, la película no envejece: se deja mirar con la misma fascinación de aquella primera vez, y eso, en cine, vale oro.

“Porque la aventura, como las buenas historias, siempre termina pidiendo una segunda vuelta.”Silvia Ferraro
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Silvia FerraroCultura y espectáculos

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