Marabel y el 27 de la suerte: Sarmiento va por la cima de goleadores frente a River
El delantero paraguayo suma ocho tantos en el Clausura, a uno de Modica. Este miércoles, en Junín, el verde busca dar el golpe y, de paso, empujar a su nueve hacia lo más alto de la tabla de artilleros.

Seamos sinceros: hay nueve que se arriman con la comida servida y nueves que la buscan con el cuchillo entre los dientes. Marabel es de los segundos. Lleva ocho goles en el Clausura, a uno del líder Modica, y este miércoles tiene la mesa servida: Sarmiento recibe a River por el partido pendiente de la fecha 11, en el Estadio Eva Perón de Junín, y todo lo que no sea gol un negocio a medias.
El nueve que se hizo solo
Junior Osvaldo tiene 28 años, mide 1,86 metro y hace el trabajo sucio que ningún nueve elegante quiere hacer. En el torneo jugó 22 partidos con la casaca verde y gritó ocho veces, el último de ellos para sostener un presente que parece mentira si uno mira para atrás. De Unión a Palestino, de Chile a Junín, lleva 14 goles en 29 partidos con Sarmiento, números de alguien que llegó para hacer ruido y no para cumplir.
Pero el dato que lo explica todo está en el número de la camiseta. El 27 que lleva desde sus inicios en las inferiores de Capiatá no es un capricho: es una cicatriz. A los 12 años, jugando con una moto, un fierro le atravesó el gemelo y lo mandó al hospital con una herida profunda. Le dieron 27 puntos de sutura.
“Por la profundidad de la herida pasé un año sin jugar. Gracias a Dios, la vida me dio otra oportunidad y estoy aprovechando al máximo todos los días. El número 27 intento usarlo en cada club al que voy, ya que es una marca para toda la vida.”Junior Marabel
Del 50 por ciento a la cancha
Lo que vino después fue peor que el fierro. Los médicos le tiraron la ficha más dura del mazo: 50 por ciento de chances de volver a jugar, y casi seguro con apoyo ortopédico. El músculo se había acortado y no movía la pierna como tenía que moverla. Pensó en dejar todo, y no una ni dos veces: al menos diez. Hasta que se plantó, se recuperó y salió a la cancha con la misma camiseta, el mismo número y otra cabeza.
Si el miércoles se destapa contra River, Marabel quedará solo en lo más alto del Clausura. Sería, además, el primer jugador de Sarmiento en terminar como máximo artillero de un campeonato de Primera División. Un cierre con la sigla que se ganó a los ponchazos, literalmente. Lo espera River en Junín y lo espera la Selección de Paraguay, que ya lo tuvo en cuenta y que, si él sigue así, va a volver a llamar. Próximo rival: River, en el Estadio Eva Perón de Junín.
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