Neuquén pasó del hielo matinal a una tarde casi primaveral y se prepara para otra noche con viento y frío
La capital arrancó con sensación térmica bajo cero, trepó a 21 grados durante la tarde y ahora espera ráfagas cercanas a los 60 kilómetros por hora. Mientras tanto, en el norte y la cordillera el invierno sigue pegando con fuerza.

Caminé por el centro de Neuquén pasadas las ocho de la mañana y la verdad es que uno se da cuenta de que el invierno todavía tiene mucha tela para cortar acá en la capital neuquina. La sensación térmica marcaba un grado bajo cero, el aire cortaba la cara en la primera cuadra y la gente iba bien abrigada, con bufandas, gorros y hasta alguna bufanda tapando la boca. Don Raúl, vecino del barrio Belgrano con quien me crucé en la esquina de un café, me decía mientras se acomodaba el cuello del camperón que este arranque de jornada le había recordado a las mañanas más crudas de julio, esas en las que uno duda si sacar el auto o directamente tomar mates en la cama y postergar todo.
Sin embargo, esa mañana helada de la que varios vecinos se quejaban tenía los minutos contados, porque el cielo despejado iba a permitir una recuperación térmica bastante marcada a lo largo del día. De acuerdo con el parte de la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas, la temperatura en la capital trepará hasta los 21 grados durante la tarde, con viento del sudoeste soplando a unos 25 kilómetros por hora. Es ese contraste clásico del invierno neuquino: uno sale de casa tiritando y a la hora del almuerzo está pensando si se pone una remera, algo que siempre sorprende a quienes llegan de afuera.
La noche vuelve a complicarse con viento y un termómetro que se desploma
El panorama, según el organismo, cambia con la llegada del atardecer. El cielo pasará a estar parcialmente nublado, el viento rotará al sudeste y las ráfagas podrían alcanzar los 58 kilómetros por hora. La temperatura volverá a descender y se acercará al grado sobre cero, de modo que salir después del atardecer exigirá volver a cargar con el abrigo que a la tarde parecía innecesario. Don Raúl, antes de despedirse, me dejó una frase que me quedó dando vueltas: "Acá en Neuquén uno se viste y se desviste dos o tres veces por día, no queda otra que aprender a andar con la mochila llena de ropa".
- Chos Malal, en el norte neuquino, tendrá una jornada exigente con máxima de apenas 4 grados, mínima cercana a 3 y alta probabilidad de nevadas en distintos momentos del día, según la AIC.
- San Martín de los Andes, en la zona cordillerana, registrará una máxima de 13 grados y una mínima de 0 grados, con vientos leves y sin precipitaciones previstas, aunque con frío marcado a la mañana y a la noche.
- Zapala y las localidades del centro provincial seguirán el patrón general de la capital: arranque bajo cero y recuperación hasta los 19 grados por la tarde, con vientos calmos que facilitarán la mejora del termómetro.
A mí, lo que más me llamó la atención mientras recorría las calles del centro y escuchaba los partes en las radios locales fue ver cómo la gente se adapta a este sube y baja del mercurio que parece un sello de la ciudad. No es sólo una cuestión dellevar un camperón en el auto o de tener el termómetro de la cocina a mano, sino de ir leyendo el cielo y el viento a cada rato para no quedar pasado por agua, mejor dicho pasado por frío. La jornada del lunes fue un buen ejemplo de eso: arrancamos con un termómetro que invitaba a quedarse bajo las frazadas, pasamos por una tarde casi primaveral en la que da gusto caminar por la plaza y, según los pronósticos, vamos a terminar tapándonos hasta las orejas otra vez.
Por eso, si te toca salir a la noche en Neuquén capital, conviene no confiarse del sol de la tarde y volver a sacar el abrigo grueso, porque el viento del sudeste con ráfagas cercanas a los 60 kilómetros por hora va a hacer que la sensación térmica vuelva a caer en picada. Y si estás pensando en viajar hacia el norte o la cordillera, el panorama es todavía más riguroso, con nevadas probables en Chos Malal y heladas fuertes en San Martín de los Andes. Mientras tanto, acá en el centro, uno mira por la ventana, chequea el termómetro y se prepara para otra noche de las que invitan a quedarse en casa tomando un buen mate, como me confesó entre risas don Raúl antes de cerrar la puerta del bar y perderse por la calle todavía iluminada por el sol de la tarde.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo



Seis jugos naturales súper fáciles que ayudan a mantener limpias tus arterias y cuidan el corazón
