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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ecos del Oeste

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Un dibujo de 1973 que se parece demasiado al presente de la inteligencia artificial

Un episodio de Super Friends emitido hace 53 años describió una computadora que reemplaza trabajadores, se regala y se cae por una falla mínima. Hoy la industria de la IA luce exactamente así, aunque en escala global.

EC
Emanuel CastilloEducación y universidad · · 4 min de lectura
Un dibujo de 1973 que se parece demasiado al presente de la inteligencia artificial

En la pantalla chica, Hanna-Barbera y DC Comics lo mostraron como una aventura de sábado por la tarde. En la realidad, OpenAI lo cuenta en sus reportes trimestrales. El tercer episodio de la primera temporada de Super Friends, emitido por la cadena estadounidense ABC el 22 de septiembre de 1973 bajo el título Professor Goodfellow's G.E.E.C., anticipó con sorprendente exactitud tres rasgos centrales del negocio de la inteligencia artificial en 2026: el reemplazo masivo de trabajo humano, la gratuidad como estrategia de adopción y la fragilidad operativa de los sistemas centralizados.

El capítulo sigue al profesor Goodfellow, un científico que presenta ante el gobierno una enorme computadora capaz de administrar transporte, comunicaciones, compras, ventas, publicidad, contabilidad, fábricas y maquinaria agrícola. La máquina promete, en palabras del propio personaje, liberar a la humanidad de todo trabajo físico, mental y de toda responsabilidad. La escena resume la fantasía fundacional de la industria de la IA, aquella que imagina un mundo donde la tecnología se hace cargo de casi todo.

Cuando la máquina reemplaza hasta a los actores

El detalle que vuelve al episodio sorprendentemente actual aparece cuando alguien le pregunta al profesor qué harán los artistas, los atletas y los deportistas una vez que la computadora domine la escena. La respuesta no recurre al retiro voluntario ni al ocio creativo: Goodfellow explica que no serán personas reales sino imágenes electrónicas programadas para ejecutar los movimientos. Casi medio siglo después, la productora británica Particle6 anunció en julio de 2026 Misaligned, presentada como la primera película protagonizada por Tilly Norwood, una actriz generada íntegramente con inteligencia artificial. La promesa de Hanna-Barbera, en 1973, encontró su traducción literal en una sala de cine.

La historia del capítulo permite leer el fenómeno con algo más de distancia. Lucas tenía dieciocho años cuando vio el dibujo animado por primera vez. Recuerda que la escena donde el profesor asegura que los atletas no serán personas reales le pareció graciosa y exagerada. Treinta años después, trabajando en producción audiovisual, entendió que el chiste ya no era chiste. Hoy ve cómo las plataformas de generación de video ofrecen personajes que nunca existieron, con voces que nunca existieron, para campañas publicitarias que tampoco necesitan a nadie que exista. La diferencia con 1973 es la escala.

Por qué regalar el servicio fue siempre el mejor negocio

El guion retrata con precisión la arquitectura económica del modelo. Cuando el gobierno rechaza la donación, Goodfellow resuelve entregar el servicio de manera directa, sin costo y sin pasar por el Estado. La adopción es inmediata: la computadora pasa a controlar la vida cotidiana en cuestión de minutos. La escena anticipa un patrón que la industria de la IA confirmó a comienzos de 2026: según informó OpenAI el 27 de febrero, la plataforma superaba los 900 millones de usuarios semanales, mientras los suscriptores con tarjeta de crédito rondaban apenas los 50 millones. La proporción resulta elocuente: más de nueve de cada diez personas usan el servicio sin pagar.

La diferencia es que Hanna-Barbera resolvió la gratuidad como gesto filantrópico. Las empresas de IA la resolvieron como estrategia de mercado: capturar usuarios primero, monetizar después. La historieta y el balance, con cincuenta y tres años de distancia, terminan mirándose de frente.

La fragilidad que Goodfellow descartó y la caída de 2025

El tercer rasgo que el episodio describe con justeza es la fragilidad de los sistemas centralizados. Ante la advertencia de que una falla mecánica podría causar mucho daño, el profesor descarta la posibilidad con la seguridad de quien cree haberlo previsto todo. Pocos minutos después, un ratón accede al equipo y todas las máquinas del planeta colapsan. El 18 de noviembre de 2025, un archivo de configuración de Cloudflare que creció al doble de su tamaño previsto interrumpió el tráfico de varias plataformas globales al mismo tiempo. La ficción imaginó un ratón; la realidad fabricó un archivo mal calibrado. El resultado, en ambos casos, fue un apagón simultáneo.

La escena permite trazar un mapa de coincidencias entre la pantalla chica y la industria actual:

  • En 1973, una computadora reemplaza a trabajadores manuales e intelectuales. En 2026, modelos generativos escriben, ilustran, programan y componen.
  • En 1973, el servicio se ofrece gratis al público para forzar la adopción. En 2026, los servicios de IA masiva concentran a más de novecientos millones de usuarios semanales con apenas cincuenta millones de suscriptores pagos.
  • En 1973, un actor real es sustituido por una imagen electrónica. En 2026, una película se promociona con una actriz que no existe.
  • En 1973, un ratón provoca un colapso global. En 2025, un archivo de configuración defectuoso provoca una caída simultánea en múltiples plataformas.

Lo que falta en ambos relatos

La moraleja del episodio queda en la superficie: cuando una sola máquina concentra demasiado poder, su caída arrastra al conjunto. Pero la lectura más incómoda aparece al comparar ambos universos. En 1973, los superhéroes de DC Comics resuelven el conflicto y desconectan la computadora para devolver el trabajo a los seres humanos. En 2026, todavía no apareció el equivalente narrativo: nadie decidió apagar nada, porque apagar la IA también implicaría apagar el negocio que la sostiene. La promesa del dibujo animado era liberar a la humanidad del trabajo. La promesa de la industria actual es otra: reemplazar a la humanidad del trabajo. La diferencia, pequeña en el papel, define todo lo demás.

EC
Emanuel CastilloEducación y universidad

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