Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Oeste

Ecos del Oeste

Cuando Tenerife se vuelve territorio de conspiración: Guy Ritchie lleva la acción a Canarias con Cavill y Gyllenhaal

El realizador británico regresa a la pantalla grande con una producción rodada en el archipiélago, donde un millonario misterioso controla las Islas y dos pesos pesados de Hollywood se cruzan en una trama de persecuciones, disparos y arenas volcánicas.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Cuando Tenerife se vuelve territorio de conspiración: Guy Ritchie lleva la acción a Canarias con Cavill y Gyllenhaal

Como suele decirse en el mundillo del cine, la acción no se esconde, se exhibe, y Guy Ritchie lo sabe mejor que nadie. El director británico vuelve a la carga con «En la zona gris», una película que reúne a Henry Cavill y Jake Gyllenhaal en un escenario tan inesperado como irresistible: las Islas Canarias, ese archipiélago volcánico del Atlántico que, al menos para mí, siempre pareció más cerca del turismo familiar que de las conspiraciones internacionales. Pero el cine, justamente, tiene esa capacidad de reinventar geografías, y Ritchie la aprovecha hasta el último fotograma.

Una Canarias bajo el control de un millonario

La premisa es de esas que invitan a dejarse llevar sin pedir demasiado: las Islas aparecen en la ficción como un territorio dominado por un enigmático millonario, y alrededor de ese poder se teje una red de conspiraciones, criminales y enfrentamientos a puro disparo y explosión. No estamos, claro, ante un documental sobre economía atlántica: la propuesta se apoya en la acción desatada y en la mirada estilizada que el director de «Snatch» y «Operación U.N.C.L.E.» viene perfeccionando desde hace más de dos décadas. Quienes conocen su filmografía reconocerán la firma: diálogos filosos, coreografías de violencia minuciosas y un humor socarrón que asoma incluso en medio de las corridas en buggy por la costa.

  • Henry Cavill y Jake Gyllenhaal encabezan un reparto internacional que también incluye al español Carlos Bardem, en un papel que promete anclar la historia al acento local.
  • El rodaje se realizó íntegramente en Tenerife, y la película usa los paisajes costeros, las playas y los entornos volcánicos como extensión del relato, no como mero decorado.
  • Las secuencias de acción alternan persecuciones en buggy, tiroteos y enfrentamientos en bares, con un ritmo que alterna lo abierto y lo claustrofóbico.
  • La historia presenta a las Islas como un territorio bajo el control de un misterioso millonario, un dispositivo clásico del cine de Ritchie para construir poder y amenaza en paralelo.
  • El filme se inscribe en la agenda actual del director, que combina cine y televisión con títulos como «The Gentlemen», «Mobland», «El joven Sherlock» y la próxima «Capital».

Hay algo que me resulta personalmente atractivo en esta elección de locación, y lo digo como alguien que creció mirando películas donde los paraísos tropicales siempre escondían algo turbio: Ritchie lleva esa tradición a un lugar que los argentinos solemos asociar más con el paquete turístico que con la intriga. Tenerife, con sus barrancos y su luz dura, se presta como anillo al dedo para una historia que necesita tanto postales como tensión, y el director parece entenderlo así, porque no escatima planos abiertos ni los contrapone con la oscuridad de los interiores donde se cocinan las conspiraciones.

“El cine de Ritchie se reconoce al instante: verborragia, timing cómico y una violencia que parece coreografiada con precisión quirúrgica.”Silvia Ferraro

Un elenco pensado para sostener la acción

La elección de Cavill y Gyllenhaal no es casual ni decorativa. Cavill llega con el físico y la presencia que dejó instalados en sus papeles de Superman y en «The Witcher», una musculatura narrativa que aquí se pone al servicio de un personaje que, supongo, deberá vérselas con el poder del millonario que domina el archipiélago. Gyllenhaal, por su parte, arrastra una trayectoria habituada a los personajes ambiguos, de bordes difusos, y eso le calza perfecto a un relato donde las lealtades se negocian a cada escena. La presencia de Carlos Bardem, mientras tanto, le da a la producción un puente con el cine en español y un contrapeso de legitimidad actoral que nunca está de más. Si tengo que ser honesta, lo que más me seduce de este trío es la expectativa de ver cómo se miden en un guion que, por lo que se anticipa, no les va a perdonar un solo gesto fuera de tono.

«En la zona gris» se inscribe, además, en una etapa particularmente prolífica de su director. Mientras prepara la serie «Capital», Ritchie ya tiene en pantalla «Mobland» y «El joven Sherlock», dos títulos que confirman su cómodo ida y vuelta entre el cine y la televisión. Esa doble vida creativa no le restó energía a su pulso cinematográfico: por el contrario, esta nueva película parece una vuelta al placer puro del blockbuster artesanal, de esos que él sabe cocinar como pocos. A los lectores de 40 a 60 años que todavía conservan el gusto por las cintas de acción con sello de autor, les digo sin dudarlo: dense el gusto, porque Tenerife nunca estuvo tan lejos de la postal y tan cerca de un polvorín.

SF
Silvia FerraroCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo