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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Más controles y menos margen para el fraude: cómo cambia la trampa de las transferencias desde el celular

El Banco Central empezó a repartir datos sensibles para perfilar a los usuarios de bancos y billeteras virtuales. Apunta a las apuestas clandestinas y deja a las fintech hasta 2027 para adaptarse.

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Hernán QuirogaSociedad y barrios · · 3 min de lectura
Más controles y menos margen para el fraude: cómo cambia la trampa de las transferencias desde el celular

La otra mañana, en la fila del banco del barrio, Marta, de Balvanera y clienta de toda la vida, me dijo algo que me quedó resonando: cada vez que toca el celular para mandar unos pesos, siente que hay alguien mirando del otro lado. Y no está tan errada, le dije, porque ese radar del que habla existe y ahora se puso más fino todavía. El Banco Central de la República Argentina decidió darle un salto de calidad al monitoreo de las transferencias y, de paso, obligar a bancos, fintech y billeteras digitales a ajustar sus propias reglas internas para cazar a los vivos.

Un perfil de riesgo que se mira con lupa

Desde septiembre, los administradores de transferencias inmediatas empezaron a recibir información pública del Banco Central para construir un perfil de riesgo por cada usuario. La idea es bastante concreta: una cuenta puede parecer tranquila si uno solo se fija en lo que hace adentro de una billetera, pero cuando se cruzan datos externos aparecen patrones que antes pasaban de largo. Esa información llega sin costo a bancos, fintech y proveedores de cuentas de pago, y se suma a los modelos antifraude que cada plataforma ya viene utilizando, no los reemplaza.

Las entidades pueden usar esos indicadores en tres momentos clave: cuando incorporan un cliente nuevo, durante el monitoreo cotidiano de las transacciones y en las revisiones periódicas que imponen las normas de conocimiento del cliente, conocidas como KYC. El blanco preferido son las cuentas que mueven dinero hacia circuitos de apuestas clandestinas, aunque el esquema alcanza también a otras formas de fraude electrónico que se cocinaban a la sombra.

  • El sistema alimenta tres momentos de control: alta de clientes, monitoreo diario y revisiones KYC.
  • El foco principal son las cuentas vinculadas a apuestas ilegales, aunque el alcance cubre otros fraudes electrónicos.
  • La herramienta no sustituye los antifraude propios de cada plataforma, sino que se monta arriba como una capa adicional.
  • El costo de los datos corre por cuenta del Banco Central, no de las empresas.
  • El plazo para que las fintech adapten sus procesos internos vence en septiembre de 2027.

El volumen que se mueve y por qué importa tanto

Los números ayudan a dimensionar la movida. Solo en julio se hicieron 777 millones de transferencias inmediatas por 99,5 billones de pesos, con un crecimiento del 22,2 por ciento respecto al mismo mes del año anterior. Tres de cada cuatro operaciones usaron una Clave Virtual Uniforme, esa llave numérica que generan las fintech, lo que muestra el peso enorme que ganaron las billeteras digitales dentro del sistema financiero argentino.

Qué cambia puertas adentro de bancos y fintech

La nueva normativa, publicada en el Boletín Oficial el 1° de septiembre, obliga a las entidades financieras a incorporar el fraude, tanto interno como externo, dentro de su gestión de riesgo operacional. En criollo: tienen que escribir políticas antifraude, fijar niveles de tolerancia y nombrar a un responsable específico de esa función. Los bancos, además, deberán reportar al directorio sobre la gestión del fraude al menos una vez por trimestre, una manera de asegurarse de que el tema baje hasta la mesa de las autoridades de cada entidad.

Para las billeteras y demás proveedores de cuentas de pago el calendario es más amigable, pero no infinito. Entre septiembre y diciembre de este año tienen que definir estructuras y políticas, y durante 2027 avanzarán con la documentación y los ajustes internos. Es un proceso gradual que reconoce la complejidad técnica del cambio, pero también marca un horizonte claro: el ecosistema de pagos móviles ya no es tierra de nadie.

“Yo antes ni pensaba en esto de los controles, uno manda la plata al hijo y listo, pero ahora hasta sospecho de la transferencia del supermercado.”Marta, vecina de Balvanera
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Hernán QuirogaSociedad y barrios

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